
En la conferencia matutina de este martes, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la presidenta Claudia Sheinbaum presentaron el “Plan B”, bajo el lema “Reducir privilegios y fortalecer la revocación de mandato”. Esta nueva iniciativa surge tras el rechazo de la reforma constitucional original en la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada. De acuerdo con sus promotores, la propuesta será enviada hoy mismo al Senado de la República.
¿Qué propone el Plan B?
Este miércoles, la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez presentó la nueva iniciativa constitucional bajo una consigna clara: menos privilegios, más participación. Los ejes son tres.
- El primero apunta directo a los sueldos. Consejeros del INE, magistrados electorales y altos funcionarios de los órganos locales no podrán ganar más que la presidenta de la República. Se eliminan bonos, seguros de gastos médicos mayores y cualquier ingreso adicional. “No puede ser gobierno rico con pueblo pobre”, fue la frase de la tarde.
- El segundo eje toca a los municipios. Se propone reducir el número de regidurías a un rango de 7 a 15, dependiendo del tamaño de la población. Actualmente hay municipios con hasta 25 regidores, independientemente de cuánta gente viva ahí. Los ahorros generados, según el gobierno, se destinarán a obra de infraestructura local.
- El tercer punto es la revocación de mandato. La iniciativa amplía la ventana en la que la ciudadanía puede solicitar este mecanismo: en el tercer o cuarto año de gobierno, es decir, en 2027 o 2028. Sheinbaum ya anunció que, de proceder, se realizaría en 2027, aprovechando la jornada electoral ya programada.

La insistencia sobre reducir recursos: el gobierno mantiene su agenda sobre presupuesto del INE y financiamiento a partidos
Lo que no pudo pasar no significa que el gobierno lo abandone. La presidenta fue clara: seguirá insistiendo en que el INE reduzca su presupuesto y en que los partidos políticos dejen de recibir tantos recursos. “Nosotros seguimos insistiendo en disminuir privilegios”, dijo, reconociendo que solo Morena, con apoyo parcial del Verde y el PT, respaldó la reforma constitucional sin alcanzar la mayoría calificada. El Plan B es, en sus propias palabras, la versión de lo que sí pudo avanzar hoy. La pelea por los plurinominales y el financiamiento a partidos, aseguró, continúa.


