
El 8 de marzo, Cazzu usó sus redes sociales para compartir un mensaje contundente sobre el significado del Día Internacional de la Mujer. La artista argentina, cuyo nombre real es Julieta Cazzuchelli, remarcó la raíz del feminismo y cuestionó el sentido de las celebraciones que muchas veces dejan de lado la realidad de la violencia y la desigualdad.
Durante la jornada, Cazzu publicó una imagen a través de su perfil de Instagram acompañada por un fragmento de su tema “Nena Trampa”. En la foto se leía: “Tengo la cinta roja, pa’ la envidia preparada…”, una frase interpretada como un símbolo de autodefensa y seguridad ante las críticas y presiones que enfrentan las mujeres. La artista acompañó este gesto con una reflexión donde sostuvo que el feminismo “es primero para sobrevivir y después para vivir con dignidad”.

Al día siguiente, la cantante publicó en su blog un extenso texto en el que analizó la historia de la opresión contra las mujeres. La rapera utilizó referencias bíblicas y culturales para evidenciar cómo, desde tiempos antiguos, se ha construido una narrativa que justifica la culpabilización, el castigo y la sumisión femenina.
En sus palabras: “Es la antigua historia de mi género, la que se tejió de incoherencias. Culpables de una existencia pretenciosa e indecente desde un tiempo inmemorable en el que hablaba una serpiente”.
La artista también se refirió al papel de las estructuras sociales y religiosas, señalando que esas instituciones perpetúan la desigualdad.
Sostuvo: “Un mal ardía por defecto, cual esencia, dentro de todas nosotras. Dicen que fue a conciencia y por eso no existe perdón, a menos que un hombre de sotana nos prescriba penitencia y Dios contemple en su sapiencia una posible salvación”.

En el texto, Cazzu puso en cuestión las celebraciones superficiales del 8 de marzo y preguntó: “Feliz día guerreras, porque nos tienen en guerra. Si no hay un ‘día del hombre’, ¿no hay algo que no te cierra? ¿No te preguntas el día de hoy, qué m*rd* se celebra?”.
Más adelante, apuntó contra la indiferencia social frente a los femicidios y la violencia de género en América Latina. “Porque cada 10 minutos una mujer muere en Latinoamérica en manos de su agresor y empeora si es pobre, aborigen, o negra. ¿Por qué no salís a la calle o le decís a tus amigos que no acosen, que no violen, que no maten, que no hieran?”, plasmó Cazzu.
El mensaje finalizó con una advertencia sobre las consecuencias de la pasividad social ante la violencia: “Este monstruo se alimenta de tu comodidad. De tus ganas de que evolucione todo, menos la sociedad. Y así… un día tu indiferencia, también te va a devorar, pero primero tendrás que ver cómo devora a todas las mujeres que decís ‘amar’”.



