
El incremento de casos de sarampión en México ha encendido las alertas sanitarias y movilizado al gobierno federal, que ha reiterado el llamado a la ciudadanía para aplicarse la vacuna contra este virus.
Esto debido a que se trata de una de las enfermedades más contagiosas que existen; de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una sola persona infectada puede transmitir el virus entre 12 y 18 personas susceptibles.
Especialistas coinciden en que la vacunación es la herramienta más eficaz para contener el brote, ya sea porque previene la enfermedad o porque reduce de forma significativa la transmisión y las complicaciones asociadas.
En este contexto surge una pregunta: ¿las personas que están lactando pueden aplicarse la vacuna?
Para responderla, Infobae México conversó con Zayda Fonseca-Cobos, doctora en Ciencias Bioquímicas con enfoque en inmunología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien participó con la investigadora Susana López en la redacción del artículo “¿Debemos preocuparnos por el sarampión?”.
La doctora explicó que la vacunación contra el sarampión es segura durante el postparto y la lactancia: “La lactancia no afecta la respuesta inmune que genera la vacuna. No hay ningún riesgo para la madre ni para el bebé a través de la leche materna”.
La especialista detalló que, mediante la lactancia, los bebés reciben anticuerpos maternos, lo que representa “una forma adicional de protección”. Así, cuando una mujer se vacuna mientras amamanta, puede generar una respuesta inmune cuyos anticuerpos podrían beneficiar al bebé, aunque todavía no existen estudios que determinen con precisión el nivel de protección transferida.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos señalan que la vacuna contra el sarampión no tiene efectos sobre la leche materna y no implica riesgos. Advierten que, si la madre no está vacunada, puede ser susceptible a enfermarse y aumentar el riesgo de contagio hacia su bebé.
Fonseca-Cobos subrayó que, si una mujer fue vacunada en la infancia, ya cuenta con memoria inmunológica, por lo que no necesita revacunarse por encontrarse en periodo de lactancia.
“Si ya recibió la vacuna y tiene su esquema completo, su sistema inmunológico ya aprendió a reconocer el virus. No es necesario volver a vacunarse solo por estar en periodo de lactancia”.
¿Cuáles son las posibles complicaciones de no vacunarse?
El sarampión es una enfermedad caracterizada por provocar fiebre, tos, ojos enrojecidos y llorosos, manchas blancas al interior de las mejillas y erupciones por todo el cuerpo, y en la mayoría de las personas, la recuperación se tarda entre 2 y 3 semanas sin complicaciones.
Sin embargo, la doctora Fonseca-Cabos, advierte que, aunque poco frecuentes, existen complicaciones graves como:
- Ceguera.
- Neumonía.
- Encefalitis.
- Panencefalitis, una enfermedad que puede presentarse en niños y consiste en la degeneración neuronal que se presenta de 7 a 10 años después de haber superado la infección (en casos muy extraños).
La especialista refirió que estudios científicos han documentado que el sarampión puede afectar la memoria del sistema inmune, conocido como amnesia inmunológica: “Es como si el cuerpo tuviera que empezar de cero a reconocer patógenos frente a los que ya estaba protegido”.
Aunque estas consecuencias severas son poco probables, la evidencia muestra que las infancias con desnutrición o con acceso limitado a servicios de salud son más susceptibles a desarrollar estas complicaciones.

¿Por qué es importante hablar de esto ahora?
El contexto epidemiológico en México lo explica, de acuerdo con el Informe diario del brote de sarampión con corte al 13 de febrero de 2026, los grupos más afectados son:
- Niñas y niños de 1 a 4 años, con mil 391 casos.
- Infantes de 5 a 9 años, con mil 158 contagios.
Esta concentración de casos en la infancia vuelve especialmente relevante la protección indirecta que puede generarse desde el entorno familiar.
¿Quiénes deben vacunarse contra el sarampión?
El llamado oficial incluye a:
- Personas de 6 meses a 46 años.
- Quienes tengan esquemas incompletos o una sola dosis.
- Personas que no recuerden su antecedente vacunal.
- Quienes nunca hayan recibido la vacuna.

La Asociación Mexicana de Vacunología señala que la vacuna SRP (sarampión, rubéola y paratiditis) está contraindicada en:
- Mujeres embarazadas o con sospecha de embarazo.
- Personas con inmunosupresión grave( (como quienes padecen cáncer y están en tratamiento de quimioterapia, trasplantes o inmunodeficiencias primarias).
- Personas con antecedentes de reacción alérgica grave a sus componentes (la alergia al huevo no es contraindicación, salvo en casos de anafilaxia documentada).
La vacunación contra el sarampión tiene un impacto comunitario; Zorayda Fonseca-Cobos subraya que “es importante que seamos solidarios, la vacuna no solo nos protege como adultos, también protege a niñas y niños en condiciones de mayor vulnerabilidad”.


