
Las obleas tienen un origen que se remonta a la Europa medieval, donde se preparaban como hostias para ceremonias religiosas.
Los frailes españoles introdujeron la técnica de preparar hostias delgadas a base de harina y agua.
Con el tiempo, la receta se adaptó en los conventos mexicanos, donde las monjas comenzaron a elaborar obleas no solo para fines religiosos, sino también como dulces para compartir en festividades.
En mercados y ferias de todo México, las obleas se convirtieron en un antojo accesible, muchas veces elaboradas de manera artesanal y vendidas por familias que han transmitido la receta de generación en generación.

Cómo hacer obleas caseras
Ingredientes
- 1 taza de harina de trigo
- ½ taza de azúcar glas
- ½ taza de agua
- 1 clara de huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Tiempo de preparación
- Preparación: 10 minutos
- Cocción: 15 minutos
- Total: 25 minutos
Instrucciones paso a paso
- Mezcla la harina de trigo y el azúcar glas en un recipiente.
- Añade la clara de huevo y la esencia de vainilla.
- Incorpora el agua poco a poco y mezcla hasta obtener una masa líquida y homogénea.
- Precalienta una sartén antiadherente a fuego bajo.
- Vierte una pequeña cantidad de la mezcla en el sartén y, con una espátula, extiéndela formando un círculo muy delgado.
- Cocina durante 1-2 minutos hasta que la oblea esté seca y ligeramente dorada.
- Retira con cuidado y deja enfriar sobre una rejilla para que terminen de endurecerse.
- Repite el proceso hasta terminar la mezcla.
Variedades de obleas en México
- Obleas con cajeta: Populares en el centro del país, consisten en dos obleas rellenas con dulce de leche de cabra (cajeta).
- Obleas de colores: Se encuentran en ferias y mercados, suelen ser delgadas y de colores llamativos.
- Obleas con amaranto: En algunas regiones, se espolvorean con semillas de amaranto o se rellenan con este ingrediente.
- Obleas artesanales: Elaboradas con ingredientes tradicionales, como miel, piloncillo o frutas regionales.
- Obleas religiosas: Utilizadas en celebraciones religiosas, similares a las hostias pero más grandes y decoradas.

Las obleas caseras ofrecen una textura crujiente y delicada, con un sabor sutilmente dulce que se adapta fácilmente a diferentes rellenos o acompañamientos.
Prepararlas en casa permite controlar la frescura y la calidad de los ingredientes, así como experimentar con formas, colores y sabores, logrando un resultado personalizado y único en cada ocasión.
Tips para que las obleas queden perfectas
- Usa una sartén antiadherente bien caliente para evitar que la mezcla se pegue.
- Extiende la mezcla lo más delgado posible para lograr obleas ligeras y crujientes.
- No agregues demasiada mezcla en cada tanda; una cucharada es suficiente para una oblea pequeña.
- Deja enfriar completamente las obleas sobre una rejilla para que se endurezcan y no se humedezcan.
- Guarda las obleas en un recipiente hermético para conservar su textura.



