
El año 2026 se perfila como un periodo de relevancia excepcional para la astronomía en México, gracias a la confluencia de múltiples fenómenos visibles desde la región y misiones de exploración espacial que marcarán nuevos hitos en la investigación del Sistema Solar.
Lluvia de meteoros y eclipse de enero a marzo
Durante el primer trimestre, de acuerdo con UNAM Global, los cielos mexicanos fueron escenario de la lluvia de meteoros Cuadrántidas el pasado 3 de enero, aunque su visibilidad fue restringida por la luz de la Luna.
El 10 de enero, Júpiter alcanzará la oposición y mostrará su mayor brillo anual, permitiendo la observación continua de las bandas nubosas y los satélites del planeta durante toda la noche. Uno de los fenómenos centrales del año será el eclipse total de Luna (3 de marzo): desde México podrá apreciarse en su totalidad cómo se tiñe de rojo debido a la dispersión de la luz solar en la atmósfera terrestre. El ciclo inicial culmina con el equinoccio de primavera el 20 de marzo, marcando el inicio astronómico de la estación.
En el segundo trimestre habrá lluvia de meteoros y solsticio de verano

Entre abril y junio, la lluvia de meteoros Líridas, en el 22 de abril, tendrá buenas condiciones de observación y enlazará con otros acontecimientos, como la máxima elongación de Mercurio el 4 de abril.
Por su parte, el 9 de junio, la conjunción de Venus y Júpiter permitirá observar a estos planetas visualmente cercanos tras el atardecer. Hacia el 21 de junio, el solsticio de verano representa el día más largo del año en el hemisferio norte.
Agosto será el mes con mayor actividad astronómica este 2026
El mes de agosto concentra algunos de los principales fenómenos astronómicos de 2026. El 12 de agosto, un eclipse total de Sol será visible únicamente en regiones de Europa y el Atlántico Norte, quedando fuera del alcance de los observadores mexicanos.
Sin embargo, el 13 de agosto se producirá el máximo de la lluvia de meteoros Perseidas, que coincidirá con la Luna nueva, por lo que podrán observarse en todo México desde sitios con baja contaminación lumínica, especialmente después de la medianoche. Entre el 27 y el 28 de agosto, un eclipse parcial de Luna será visible en la mayor parte del territorio nacional.
Saturno y lluvia de meteoros en otoño e invierno

A inicios del otoño, el 22 de septiembre marca el equinoccio, con igual duración del día y la noche. El 25 de septiembre, Neptuno estará en oposición, aunque solo será visible con telescopio debido a su débil luminosidad.
Saturno llegará a la oposición el 4 de octubre, permitiendo observar sus anillos incluso con instrumentos modestos. Las Leónidas (17 de noviembre) añadirán una cuota de actividad meteórica, aunque con variabilidad en el número de meteoros.
El cierre del año estará protagonizado por las Gemínidas el 14 de diciembre, una de las lluvias más intensas y confiables, con condiciones favorables de observación previstas en México. Finalmente, el 21 de diciembre, el solsticio de invierno marca el día más corto del año.
Uno de los datos más sobresalientes del cierre anual lo representa la distancia alcanzada por la sonda Voyager 1, que en 2026 llegará a aproximadamente un día-luz desde la Tierra, rozando los límites del espacio interestelar casi 50 años después de su lanzamiento.
De acuerdo con UNAM Global, también destacan las iniciativas de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la JAXA, que impulsarán nuevas misiones hacia la Luna, Marte y asteroides, además de avanzar en proyectos de defensa planetaria.


