
A partir de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplicará nuevos criterios para decidir qué contribuyentes serán sujetos de auditoría. Los lineamientos buscan transparentar el proceso de selección y precisar cuáles son las conductas que la autoridad considera de alto riesgo fiscal. Con ello, el organismo pretende fortalecer la recaudación, combatir la evasión y ofrecer mayor certidumbre jurídica a los mexicanos.
Aunque en México existen más de 88 millones de contribuyentes activos, el SAT aclara que las auditorías no se aplican de manera generalizada. Por el contrario, se enfocan en sectores y personas que presentan comportamientos que podrían derivar en evasión, omisión de ingresos o irregularidades contables.
Esto significa que no todos serán auditados, pero quienes incumplen o presentan inconsistencias sí podrían entrar en el radar.
Nuevos criterios oficiales para auditorías en 2026
Los lineamientos del SAT detallan un conjunto de indicadores que permiten identificar el nivel de riesgo fiscal de cada contribuyente. Entre las señales más relevantes se encuentran las operaciones realizadas con factureras o nomineras, consideradas una de las prácticas más graves por su relación con la evasión organizada.

También se consideran focos rojos las pérdidas fiscales recurrentes sin justificación económica, las deducciones simuladas o infladas, los ingresos omitidos y las discrepancias entre lo declarado y lo realmente vendido o importado.
El organismo también revisará con mayor detalle los abusos en el uso de estímulos fiscales, así como inconsistencias en retenciones laborales o intentos de solicitar devoluciones de impuestos sin sustento.
En el caso del comercio exterior, se prestará atención especial a las importaciones con precios sospechosamente bajos o con diferencias entre lo adquirido y lo reportado ante la autoridad.
El enfoque del SAT para 2026 incluye además la supervisión de sectores específicos. Entre ellos destacan empresas con gran volumen de operaciones internacionales, contribuyentes que utilizan esquemas agresivos de planeación fiscal y personas físicas con ingresos elevados que presentan discrepancias patrimoniales. Estas categorías concentran buena parte del riesgo identificado por la autoridad debido al potencial impacto en la recaudación.

¿Todos los contribuyentes pueden ser auditados?
El SAT señaló que, aunque tiene la facultad de auditar a cualquier persona física o moral, las revisiones no se harán de manera aleatoria. La selección se basa exclusivamente en los indicadores de riesgo detectados por sus sistemas de control.
De esta forma, los contribuyentes que llevan una contabilidad ordenada, presentan declaraciones consistentes y evitan prácticas irregulares tienen una probabilidad significativamente menor de ser auditados.
Con estos lineamientos, la autoridad asegura que busca un “piso parejo” en el cobro de impuestos. La publicación de los criterios permite que los contribuyentes conozcan exactamente qué conductas aumentan el riesgo de recibir una auditoría, lo que contribuye a fomentar la prevención y el cumplimiento voluntario.
El SAT sí puede auditarte en 2026, pero lo hará principalmente si detecta señales de riesgo fiscal en tus operaciones. Mantener orden, congruencia y transparencia en tus declaraciones es la mejor manera de reducir esa posibilidad.


