Dólar registra nueva caída frente al peso y cierra noviembre con números rojos

El billete verde no logró recuperarse de su caída frente a la moneda nacional y cierra noviembre con una devaluación de 28 centavos respecto a octubre

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La Importancia del dólar estadounidense en el mundo

El dólar estadounidense se negoció al cierre del viernes 28 de noviembre a 18,29 pesos mexicanos en promedio, lo que implicó un cambio del 0,34% con respecto a los 18,35 pesos de la sesión previa y confirmando su mal momento frente a las divisas emergentes como la moneda nacional según reporta Dow Jones.

“El peso se benefició por el retroceso del dólar y por las expectativas de los inversores de que los miembros del FOMC podrían optar por un recorte de 25 pb en la reunión de política monetaria del 10 de diciembre”, se lee en el análisis de cierre del Grupo Financiero Monex.

Si consideramos los datos de la última semana, el dólar estadounidense anota una bajada 0,96%, por ello en términos interanuales todavía mantiene una disminución del 9,29%.

En relación a las variaciones de este día respecto de días pasados, invirtió el dato de la jornada anterior, cuando cerró con un ascenso del 0,22%, sin lograr fijar una tendencia definida. La cifra de la volatilidad fue de 5,41%, que es una cifra claramente inferior al dato de volatilidad anual (9,69%), por lo que está teniendo un comportamiento más estable de lo esperado ahora mismo.

México destaca entre emergentes pese a riesgos y volatilidad global

(REUTERS/Henry Romero/Foto de archivo)
(REUTERS/Henry Romero/Foto de archivo)

Grupo Bursátil Mexicano (GBM) Casa de Bolsa advierte que, aunque persisten riesgos, el país se encuentra en una posición relativamente sólida frente a otras economías emergentes.

El análisis de GBM destaca que México ha logrado sobresalir entre los mercados emergentes, incluso en medio de la incertidumbre macroeconómica que ha caracterizado los últimos meses. Las decisiones comerciales del presidente Donald Trump han generado inquietud, pero la percepción de una conducción económica más moderada y pragmática ha favorecido la narrativa sobre el país. Esta imagen positiva ha incrementado el atractivo de México para fondos internacionales, que lo consideran uno de sus destinos preferidos en América Latina.

La reconfiguración del comercio global ha sido un factor determinante en este escenario. En un entorno marcado por tensiones comerciales, México ha priorizado mantener una relación cercana con Estados Unidos para asegurar un intercambio justo y equilibrado. Sin embargo, la reciente advertencia de imponer aranceles del 30% a productos mexicanos y europeos —sin contar los aranceles sectoriales, como el 25% al sector automotriz— ha reavivado las especulaciones entre inversionistas sobre un posible aumento en las tarifas aplicadas a las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.

Ante este panorama, la próxima revisión del T-MEC adquiere una relevancia estratégica. Aunque el proceso formal aún no ha comenzado, la renegociación del tratado podría abrir nuevas oportunidades para México, especialmente frente a competidores asiáticos. Si la revisión logra aportar certidumbre para las inversiones vinculadas al nearshoring, el país podría consolidar su posición como destino preferente para la relocalización de cadenas productivas.

En cuanto a las perspectivas de crecimiento, los analistas de GBM proyectan un avance económico limitado para este año, con una estimación de 0,5%, aunque prevén condiciones más favorables en el segundo semestre. La inversión podría experimentar un mayor dinamismo, impulsada por programas de colaboración público-privada como el “Plan México” y por la tendencia descendente en las tasas de interés, que ofrecería un estímulo adicional a la inversión productiva.

Sectores como el de consumo, tecnología, salud y fintech han mostrado resiliencia y podrían alcanzar un punto de inflexión en los próximos meses. La recuperación de la confianza del consumidor, un tipo de cambio favorable, la integración de infraestructura tecnológica con inteligencia artificial, y la digitalización bancaria y empresarial, se perfilan como factores que abren oportunidades tanto para inversionistas como para los mercados.

No obstante, persisten riesgos estructurales. La generación de empleo formal se ha moderado y la subocupación ha aumentado, lo que limita la capacidad de absorción del mercado laboral. Además, los flujos de remesas, aunque elevados, podrían verse afectados por cambios en la política migratoria de Estados Unidos. Según GBM, estos elementos configuran un entorno de volatilidad externa y ajustes institucionales internos que marcarán el cierre de 2025 para la economía mexicana.

Cómo es el peso mexicano

(REUTERS/Edgard Garrido/Ilustración)
(REUTERS/Edgard Garrido/Ilustración)

El peso mexicano es la moneda de curso legal de México y se trata de la primera moneda en el mundo que usó el signo de $, mismo que más tarde fue retomado por Estados Unidos para el dólar.

Esta moneda es la decimoquinta moneda más negociada en el mundo, así como la más negociada en América Latina y la tercera a nivel continente sólo detrás del dólar estadounidense y el canadiense.

Actualmente se usa la abreviación MXN para hablar sobre el peso mexicano, pero antes de 1993 se usaban las siglas MXP.

Las monedas que normalmente se usan en México tienen forma semicircular y tienen el escudo nacional al reverso. Un peso mexicano equivale a 100 centavos. Existen monedas de 1, 5, 10 y 20 pesos; mientras que en billetes hay de 20, 50, 100, 200, 500 y 1,000 pesos.