
El Comité de Ética de la Cámara de Diputados, que se instaló formalmente esta semana por iniciativa de la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, ‘se estrenará’ con la denuncia presentada contra el diputado de Morena, Cuauhtémoc Blanco, por la legisladora del PT, Martha Aracely Cruz, quien lo acusó de acoso, violencia sexual y violencia simbólica.
López Rabadán informó que la Mesa Directiva recibió la denuncia formal y la turnó a la Comisión de Ética, habilitado para actuar en contra de los diputados según el reglamento parlamentario.
Durante la sesión de ayer, Anayeli Muñoz Moreno, diputada de Movimiento Ciudadano, expresó el respaldo de su bancada hacia Cruz.
“Nuestra solidaridad como bancada naranja, con la diputada Martha Aracely Cruz, es importante que el comité de ética investigue a fondo, sé que ya hubo un posicionamiento de su parte presidenta, pedirle de verdad que se envíe desde esta cámara el mensaje correcto: ningún agresor en el poder”, declaró la legisladora.
El Comité de Ética debe analizar los elementos presentados y emitir una resolución conforme al marco normativo vigente, proceso que, según la información disponible, continuará bajo supervisión de la Mesa Directiva y vigilancia de los distintos grupos parlamentarios.
Ayer, la diputada Martha Aracely Cruz Jiménez (PT) denunció en tribuna a Cuauhtémoc Blanco (Morena) por presunta “violencia simbólica sexual”, tras un gesto de “beso simulado” realizado por el legislador durante una sesión.
La diputada consideró el acto como una forma de acoso sexual y parte de un problema estructural de la cultura institucional, criticando la revictimización por parte de medios y la minimización del hecho.
Blanco publicó un comunicado negando intención ofensiva o violenta, calificando el gesto como aislado y sin ánimo de confrontación, y reafirmó su respeto hacia las mujeres y el diálogo para aclarar el incidente. Señaló que el incidente no debe utilizarse para fines personales ni desvirtuar la lucha contra la violencia de género.
El mismo día, la Cámara aprobó con 427 votos una reforma para reconocer la violencia simbólica como forma de violencia contra las mujeres e incluir esta figura en la ley respectiva.
La iniciativa impulsa ampliar la protección legal, destacando el carácter estructural de la violencia simbólica y su vínculo con otras formas de discriminación y violencia de género.

