
El Coca-Cola Flow Fest 2025 reunió a miles de fans en la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez para celebrar lo mejor de la música urbana, pero una escena fuera de los escenarios desató controversia y debate en redes sociales: una famosa influencer fue “cancelada” luego de asistir con su mascota al festival, provocando señalamientos sobre el bienestar animal en este tipo de eventos masivos.
¿Había un perro en el Flow Fest?

La polémica surgió cuando Erika Fernández, influencer conocida por su activismo en favor de los animales, utilizó su cuenta de TikTok para alertar sobre lo que presenció en el festival.
Compartió fotos y videos donde se veía a una perrita entre los asistentes y escribió: “Alguien que me explique por qué hay un perro en el flow fest y es de bebapodcast fridadda_!!!?? Hay mucho ruido .. esto es muy estresante para los perros… si necesitas un perro de soporte emocional para ir a un concierto por favor ve a terapia”.
Fernández también confrontó directamente a Frida García, la influencer responsable de llevar a la mascota. Ésta le mostró la documentación que acredita a la perrita —identificada como “Luli”— como animal de apoyo emocional.
Sin embargo, en redes sociales muchos usuarios objetaron que, aunque el documento sea válido, un animal de compañía no debe exponerse a un entorno con tal cantidad de gente, ruido y luces.
Las reacciones no se hicieron esperar. Entre las principales críticas, se señaló que, a pesar de que Luli tenía orejeras especiales para cancelación de ruido, en algunos videos se le aprecia sin ellas en plena explanada.

“Si necesitas un perro de soporte emocional para ir a un concierto por favor ve a terapia”, insistió Fernández, quien defendió que “los conciertos NO son lugares seguros para los perros, por varias razones muy simples”.
La ola de comentarios obligó a Frida García a cerrar la sección de opiniones de sus publicaciones y a responder sólo con una foto en la que aparece en la cama con su perrita.
Muchos internautas consideraron esta acción insuficiente, reiterando que la presencia de mascotas en eventos multitudinarios pone en riesgo su integridad física y emocional.
¿Por qué no llevar un perro a un festival?

“Y con esto cierro el tema.Solo espero que @fridadda_ (que por cierto, ya me bloqueó, obvio) piense dos veces antes de volver a exponer a su perrita a un evento así”, dijo Fernández.
El tema abrió un intenso debate sobre la responsabilidad de los dueños de mascotas y los límites éticos del uso de animales de compañía o apoyo emocional en contextos de alta presión acústica y visual.
Erika expuso varios puntos en una publicación de Instagram en donde explicó por qué es mala idea llevar a un perro a un lugar donde habrá miles de personas juntas: desde el exceso de ruido, las vibraciones excesivas, una multitud que puede lastimarlo, entre otros.
Fernández puntualizó en su cuenta: “Quiero aclarar algo importante: esto no tiene nada que ver con cuestionar padecimientos emocionales. Jamás haría eso. Tiene que ver con entender que los conciertos NO son lugares seguros para los perros”.



