
La cocina mexicana se reinventa constantemente, y una de las tantas maravillas que tiene es que sigue manteniendo ese lazo con la tradición y la cultura.
Un ejemplo de esta deliciosa fusión son las pechugas rellenas con salsa de cempasúchil y puré de calabaza, resultando en una receta que combina elementos prehispánicos con técnicas de la cocina moderna.
Este platillo es capaz de conquistar cualquier paladar por su sabor e historia, ya que está elaborado con ingredientes de la temporada otoñal que lo llenan de color y de un exquisito aroma.
Es ideal para la celebración del Día de muertos y para rendir homenaje a una de las flores más representativas del país y de la temporada.

El paso a paso de esta receta lo puedes encontrar en la Revista del Consumidor que está dentro del portal web de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).
Se trata de un platillo preparado por el chef Jelsen Costales es un especialista y apasionado de la cocina mexicana.
La elaboración es fácil y rápida y el tiempo que tardarás en hacerlo es de aproximadamente 40 minutos.
Al finalizar tendrás un rendimiento total de seis porciones para degustar estas deliciosas pechugas rellenas de salsa de cempasúchil con puré de calabaza.
Puré de calabaza

La flor de cempasúchil es distintiva de la celebración del Día de Muertos. Esta planta, originaria de México tiene un gran simbolismo dentro de las festividades dedicadas a los difuntos.
Según la tradición los pétalos marcan el camino para que las almas logren llegar al mundo de los vivos.
Su color y aroma son inconfundibles; van del amarillo intenso a un naranja potente, y su aroma penetra cualquier lugar donde se encuentre.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), “se ha asociado el uso del cempasúchil en la ceremonia de los muertos, a la continuidad cultural de la celebración agrícola por el logro de la cosecha, festividad que tenía lugar el 1 y 2 de noviembre”.
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Además, el organismo mexicano señala en su artículo que “por ello, en la edificación de los altares se ofrendaban productos de origen agrícola, como las flores, con las que se daba la bienvenida a los visitantes, costumbre prehispánica que aún prevalece”.
Esta flor de otoño posee una gran historia y un papel simbólico dentro de la tradición y cultura nacional, pero también se le atribuyen propiedades medicinales, como que es buena consumir hervida en té para aliviar dolores estomacales.
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