
Los Pueblos Mágicos representan una estrategia clave para el desarrollo turístico y cultural en México. Este programa federal identifica comunidades con valores históricos, arquitectónicos, gastronómicos o naturales únicos, impulsando la conservación de su patrimonio. La Secretaría de Turismo gestiona la designación de Pueblos Mágicos y, con ello, fomenta proyectos de mejora urbana, promoción y profesionalización de los servicios turísticos.
El impacto de los Pueblos Mágicos trasciende al sector turístico. Estas localidades generan empleos directos e indirectos, incentivan la economía local y fortalecen la identidad regional. Además, reciben inversión pública y privada, favoreciendo la rehabilitación de espacios, la modernización de infraestructura y la difusión de tradiciones.
El aumento en la afluencia de visitantes contribuye al crecimiento de hoteles, restaurantes, comercios y actividades recreativas, manteniendo al mismo tiempo la autenticidad de las comunidades. Los Pueblos Mágicos también agregan valor a la oferta de los destinos nacionales e internacionales, consolidando rutas culturales y ecológicas en diversas regiones del país.
Sisal, el Pueblo Mágico que le abrió las puertas a Carlota

La figura de la emperatriz Carlota marcó un episodio relevante en la historia de Sisal, un puerto ubicado en Yucatán. Durante su visita, Carlota seleccionó este destino para hospedarse y recorrer parte del litoral mexicano, atraída por su paisaje y su papel estratégico como puerta de entrada al comercio marítimo nacional.
Sisal, que logró la distinción de Pueblo Mágico años después, guarda entre sus edificaciones el inmueble identificado como “Casa de la Emperatriz”, (hacienda de Hunucmá) señalada como la residencia temporal donde Carlota se alojó durante su estancia en 1865.
Soba la visita de la europea a Sisal hay registro, escrito por ella misma: “Caminamos sobre un tapete de conchas blancas hasta la casa prevista para descansar”, se lee en un diario personal, donde contó también cuando tuvo que irse de la zona: “Despidiéndome con el corazón conmovido, esa hermosa y a mí tan cara península. Todas mis simpatías han sido y quedarán para siempre en Yucatán.”

La visita de la emperatriz permanece registrada en la memoria colectiva, asociada a las caminatas por el malecón, la observación de los paisajes costeros y el contacto con la cotidianidad de los habitantes.
Los atractivos actuales de Sisal refuerzan el vínculo entre su legado histórico y la naturaleza. El puerto ofrece playas de aguas tranquilas y arena blanca, reservas ecológicas y recorridos por manglares en donde es posible observar aves migratorias, cocodrilos y una amplia variedad de flora y fauna local. Uno de los puntos destacados es el muelle histórico, que permite apreciar el atardecer y la llegada de embarcaciones pesqueras.