
En un operativo de gran alcance, la Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la incineración de más de dos toneladas de narcóticos y la destrucción de cientos de objetos vinculados a actividades delictivas, como parte de acciones continuas contra el crimen organizado en Sinaloa.
La diligencia se realizó este 31 de julio en instalaciones acondicionadas en Culiacán, donde participaron autoridades estatales y federales, además de personal de la FGR y representantes del Órgano Interno de Control, quienes supervisaron el proceso para garantizar transparencia y legalidad.
Entre lo incinerado destacan marihuana, clorhidrato de cocaína, metanfetamina, diacetilmorfina (heroína), resina de cannabis, así como plantas y semillas de amapola. También fueron destruidos 186 máquinas tragamonedas ilegales y más de 400 objetos del delito, incluyendo chalecos antibalas, porta cargadores, cascos y vestimenta táctica.

Operaciones recientes en Sinaloa revelan fuerza del crimen organizado
Esta incineración se suma a las recientes acciones encabezadas por la Secretaría de Marina en el estado, en las que fueron localizados y desmantelados presuntos narcocampamentos vinculados a la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa.
Durante patrullajes en los municipios de Concordia y San Ignacio, personal de la Cuarta Región Naval halló un arsenal compuesto por más de 100 explosivos improvisados, cientos de cartuchos, armas largas, motocicletas y paquetes de droga. En total, se aseguraron más de 3 mil cartuchos útiles, así como marihuana empaquetada y equipo táctico diverso.
Las operaciones, desarrolladas como parte de las estrategias “Operación Sable” y “Chipahua”, confirman que grupos delictivos aún mantienen estructuras de vigilancia y logística en zonas rurales del estado.

Desmantelan tres centros de almacenamiento para drogas en Culiacán
En una operación conjunta, autoridades federales y estatales desmantelaron tres zonas empleadas para el almacenamiento de sustancias químicas utilizadas en la producción de drogas sintéticas. Los hallazgos se realizaron en los municipios de Culiacán y Cosalá, Sinaloa, como parte de la estrategia “Búsqueda, Localización y Destrucción de Laboratorios Clandestinos”.
Durante los reconocimientos terrestres, elementos del Ejército Mexicano, en coordinación con la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, la Policía Estatal Preventiva y las fiscalías General de la República y estatal, localizaron los sitios donde se concentraban grandes cantidades de precursores químicos.

Entre las sustancias aseguradas se encuentran mil 200 litros de metanol, mil litros de N-metilformamida, 270 litros de tolueno, 250 litros de acetona, 150 litros de benceno, 50 litros de alcohol y mil 650 kilos de sosa cáustica. Todo el material fue destruido conforme a los protocolos establecidos y bajo supervisión del Ministerio Público Federal.