
El sacerdote Héctor Alejandro Pérez, párroco de la iglesia de San Francisco de Asís en Gaviotas del Sur, fue atacado a balazos la madrugada del pasado 30 de junio, cuando salía de su domicilio para visitar a una persona enferma en la región de Villahermosa, Tabasco.
Tras los disparos, elementos de la Policía Estatal activaron un operativo en la zona, el cual incluyó revisión de cámaras locales y entrevistas a testigos, aunque hasta el momento no hay detenidos ni se han comunicado aprehensiones oficiales.
Los disparos alcanzaron al padre Pérez mientras circulaba en su camioneta frente a su parroquia, alrededor de las 05:45 horas, según relató la propia Diócesis de Tabasco en un comunicado emitido a través de la red social X.

En tanto, la Compañía de Jesús en México dijo que extendía su profunda preocupación por los acontecimientos que se registraron tras estas acciones:
“La Compañía de Jesús en México expresa su profunda preocupación y cercanía fraterna con el padre Héctor Pérez (...). Nos unimos en oración por su pronta y plena recuperación, y acompañamos con solidaridad a la diócesis de tabasco y a su comunidad parroquial”, explica la organización igualmente en redes sociales.
Acorde a estas primeras versiones del ataque—calificado como “cobarde” por la Iglesia Católica de Tabasco — podría haber sido producto de una posible confusión con otra persona, aunque las autoridades aún no aseguran esta hipótesis.

Tres posibles disparos y algunas complicaciones de salud, pero “estable” en nueva actualización
Después del reporte, el estado de salud del presbítero se consideraba como "muy grave". Tras una cirugía realizada, se comunicó que el líder religioso sufrió fractura expuesta de húmero, lesiones en el diafragma, colon y pérdida de un litro de sangre, entre otras afecciones que representan aún un grave riesgo para su vida.
No obstante, Roberto Sánchez, integrante de la propia Diócesis de Tabasco, resaltó que su compañero se encuentra “estable dentro de su gravedad”:
“ (El sacerdote) Héctor Alejandro (Pérez) está, dentro de su gravedad, parecer ser que está estable. Ciertamente, no fue una agresión que no pudiera ponerlo en gravedad, sino que los impactos de bala, lamentablemente, han puesto al padre con un diagnóstico, en este momento, reservado, pero sí grave (...)”, señaló en entrevista con la periodista Azucena Uresti.

Diócesis tabasqueña pide “no adelantarse a los juicios”
Sobre esa misma línea, Sánchez explicó a la comunicadora que aún se sigue sin determinar la situación jurídica y las causas que llevaron que se le atacara a balazos a su compañero:
“No sabemos todavía el diagnóstico judicial. No podemos adelantarnos a los juicios. Se teme no solamente por la vida de un sacerdote, sino por la vida de todos (los líderes religiosos)”, puntualizó igualmente.
Su mensaje también se refirió a que su labor en la espiritualidad es ser “personas de bien”.

