
Un revés económico alcanzó al núcleo familiar de Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo, señalado por autoridades mexicanas y estadounidenses como uno de los principales operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los posibles sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
Un juez federal ordenó que más de 315 mil pesos depositados en cuentas bancarias asociadas a su madre y hermano fueran transferidos al Estado, al confirmarse que el dinero no tenía origen lícito comprobable.
De acuerdo con la información revelada por Zeta Tijuana, la medida forma parte de un proceso de extinción de dominio impulsado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que desde 2022 investiga movimientos financieros sospechosos en cuentas ligadas a los Mendoza Gaytán.
El fallo judicial, emitido por un juzgado especializado en la Ciudad de México, afecta a dos cuentas, una a nombre de Josefina Caridad Gaytán Mendoza, madre del presunto narcotraficante, y otra compartida con su hijo Abundio Mendoza Gaytán, ambos residentes en Jalisco.

De acuerdo con la UIF, los depósitos realizados en ambas cuentas no correspondían con la actividad económica declarada por los titulares. Las autoridades determinaron que existían indicios sólidos para considerar que esos fondos estaban vinculados al flujo financiero del CJNG, particularmente en su célula operativa de Puerto Vallarta, donde El Sapo ejerce como jefe de plaza.
Además de Chepita y El Güero Abundio, la investigación también identificó como beneficiario de una de las cuentas a Gonzalo Mendoza Torres, Don Gonza, padre del operador criminal. Documentos del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (CENAPI) agregan que Josefina Gaytán habría participado en el almacenamiento de armas y droga, reforzando la hipótesis de que la familia operaba como brazo logístico del CJNG en Jalisco.
Un operador clave bajo la mira
Identificado también con el alias El 90, Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán es considerado por agencias nacionales e internacionales como uno de los cuadros más cercanos a El Mencho.
Según datos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que lo sancionó en 2019, ha coordinado actividades criminales en Jalisco, Michoacán y el Caribe mexicano, incluyendo el reclutamiento de sicarios, operaciones de lavado de dinero y control territorial.
En informes de inteligencia difundidos por Milenio, a este personaje se le vincula directamente con el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, utilizado como centro de adiestramiento para jóvenes, la mayoría que eran reclutados bajo falsas ofertas laborales. También ha sido relacionado con la desaparición de cinco jóvenes en Lagos de Moreno, ocurrida en agosto de 2023.
La extinción de dominio se ha convertido en una herramienta clave para debilitar la estructura financiera de las organizaciones criminales. En este caso, el fallo se suma a las acciones coordinadas entre la Fiscalía General de la República (FGR) y la UIF para minar la capacidad operativa del CJNG desde su base económica y familiar.
Mientras tanto, El Sapo continúa prófugo. En 2012 logró evadir un operativo en Zapopan, Jalisco, en el que sus padres fueron detenidos. Desde entonces, se le ha vinculado con homicidios, secuestros y redes de lavado, y sigue figurando como objetivo prioritario de las autoridades mexicanas.


