
La gastronomía mexicana fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010 debido a su riqueza histórica, diversidad de ingredientes y técnicas culinarias tradicionales que reflejan una profunda relación entre cultura y alimentación.
Como parte de este legado, las quesadillas ocupan un lugar especial por ser un platillo emblemático que combina sencillez y versatilidad.
Las quesadillas, elaboradas a base de tortillas de maíz —uno de los pilares de la alimentación mesoamericana—, son un ejemplo notable de cómo los mexicanos han utilizado ingredientes autóctonos como el maíz, el chile y el jitomate, junto con productos introducidos tras la conquista, como el queso.
Aunque su preparación varía dependiendo de la región, las quesadillas se caracterizan por ser una fusión adaptable que permite la incorporación de rellenos como flor de calabaza, huitlacoche, hongos, chicharrón prensado o tinga.
¿Dónde comer las mejores quesadillas del mundo y de México?

Taste Atlas, la enciclopedia gastronómica que califica lo mejor de la comida internacional, señaló al restaurante El Sacromonte como el mejor lugar del mundo para probar las icónicas quesadillas.
Este restaurante gourmet se encuentra en Guadalajara, la principal ciudad del estado de Jalisco. El Sacromonte es un sitio con temática taurina donde se pueden probar diversas delicias mexicanas. Si estás por Guadalajara y quieres visitar este lugar, te dejamos la dirección exacta: C. Pedro Moreno 1398, Col Americana, Americana, 44600 Guadalajara, Jal.
Cabe mencionar, que El Sacromonte está abierto de lunes a domingo, en un horario de 1:30 de la tarde a 11 de la noche.
El debate de las quesadillas con o sin queso y su historia

En el centro de México, incluyendo la Ciudad de México, las quesadillas han generado debate sobre si deben llevar queso en su preparación. En algunas regiones, el término quesadilla hace referencia al simple acto de doblar una tortilla rellena, con o sin queso, lo que refleja la diversidad culinaria y lingüística del país.
Este humilde platillo es un ejemplo del vínculo entre la herencia prehispánica y las adaptaciones contemporáneas, consolidándose como uno de los favoritos tanto en la cocina tradicional como en su versión callejera. Su inclusión dentro de la gastronomía mexicana reconocida por la UNESCO refuerza su importancia como parte de una tradición que no solo es alimento, sino también identidad.
Las quesadillas no solo se disfrutan en México, sino que también han ganado presencia internacional, destacando como un símbolo de la creatividad, sabor y accesibilidad de la cocina mexicana.