
En México, los consumidores cuentan con diversas herramientas para proteger sus derechos ante cualquier incumplimiento por parte de los proveedores.
Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), si te enfrentas a problemas con precios, plazos, garantías o cualquier otro compromiso no cumplido, puedes presentar una queja para buscar una solución.
Profeco facilita un proceso conciliatorio que te ayudará a resolver el conflicto y garantizar que tus derechos sean respetados.
¿Cómo presentar una queja ante Profeco?

Según informó Profeco, los consumidores tienen dos opciones principales para presentar sus quejas: de manera presencial o en línea. Para quienes opten por acudir físicamente, deben dirigirse a la Oficina de Defensa del Consumidor (ODECO) más cercana a su domicilio.
Por otro lado, aquellos que prefieran realizar el trámite en línea pueden hacerlo a través de las herramientas digitales Concilianet y Conciliaexprés, siempre y cuando la empresa involucrada esté registrada en estos sistemas.
Además, los residentes en el extranjero también tienen la posibilidad de presentar sus quejas mediante el portal “Concilia desde el extranjero”.
Para consultas o asesorías, Profeco pone a disposición el correo electrónico asesoria@profeco.gob.mx, donde los consumidores pueden obtener orientación sobre el proceso.
Requisitos para iniciar una reclamación
Profeco detalla que, para iniciar una queja, es necesario cumplir con ciertos requisitos. Entre ellos, se encuentra proporcionar el nombre y domicilio del consumidor, así como una identificación oficial. También se debe presentar toda la documentación relacionada con la reclamación, como facturas, recibos, contratos o publicidad que respalde el caso.
Otro requisito fundamental es identificar al proveedor, proporcionando su nombre y domicilio. En caso de que esta información no aparezca en los documentos, se debe señalar el lugar donde el proveedor puede ser localizado.
Asimismo, es indispensable incluir una descripción detallada del bien o servicio en disputa, así como los hechos que originaron la queja. Finalmente, el consumidor debe imprimir y presentar el Formato de Recepción de Queja en la ODECO correspondiente.
Es importante destacar que no todas las quejas pueden ser atendidas por Profeco. Según la institución, existen limitaciones en su ámbito de actuación. Por ejemplo, no puede intervenir en conflictos derivados de relaciones o contratos laborales, ni en la prestación de servicios profesionales que no sean de carácter mercantil.
Asimismo, Profeco no tiene competencia en casos relacionados con servicios ofrecidos por sociedades de información crediticia o aquellos regulados por leyes financieras.
Esto incluye servicios proporcionados por instituciones supervisadas por organismos como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, o la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.
En estos casos, la atención recae en la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) o en otros órganos dependientes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Procedimiento conciliatorio

Cuando una queja es aceptada, Profeco inicia un procedimiento conciliatorio. Este proceso consiste en la mediación entre el consumidor y el proveedor, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que respete los derechos del consumidor y satisfaga a ambas partes.
Los resultados de este procedimiento pueden incluir la restitución o devolución del monto pagado por el bien o servicio, así como el pago de una bonificación al consumidor afectado.
Para facilitar la resolución inmediata de conflictos, Profeco ofrece el programa Conciliaexprés, que permite a los consumidores conciliar directamente con los proveedores inscritos en este sistema.
Sin embargo, es importante señalar que Profeco no tiene la facultad legal para obligar al proveedor a cumplir con todas las demandas del consumidor.
En los casos en que no se logre un acuerdo satisfactorio, Profeco pone a disposición herramientas legales adicionales, como el arbitraje y el dictamen. Estas alternativas pueden ser solicitadas al conciliador encargado del caso, quien brindará orientación sobre cómo proceder.