
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, dijo este jueves en la conferencia de prensa matutina, que México quiere mejorar la condición de los aranceles al acero y aluminio que impuso el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, a México.
La mandataria nacional expuso, frente a medios de comunicación, que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, ya estaba al tanto de que México importaba más de EEUU de lo que exportaba en ese sector, por lo que no tenía sentido que se pongan aranceles a la industria del acero y aluminio.
“Continúa el diálogo, las pláticas, esperando tener una mejor condición para estas dos industrias, que tienen una parte de excepción en lo que se logró el día de ayer, y que la economía está fuerte, como lo hemos dicho (...) hay una situación internacional que evidentemente, México no es exenta de toda esta situación internacional, de este nuevo orden comercial que ha fijado el presidente de los Estados Unidos, pero estamos en condiciones preferenciales”, señaló.
Ante la pregunta de un reportero, sobre si se esperaban posibles inversiones de China en México en el sector automotriz, la presidenta señaló que hasta ahora no se había acordado ninguna inversión de China en México, en ese sector.

“Primero antes de estar pensando más, pues tenemos que revisar el acuerdo y lograr un mejor acuerdo con los Estados Unidos, pero hay buena relación con el Gobierno de China, porque también hay que decirlo”, señaló.
Trump anuncia aranceles
El pasado miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a conocer que impondría aranceles recíprocos globales, una medida que, señaló, busca equilibrar el comercio internacional.
Sin embargo, México y Canadá lograron evitar gravámenes más altos gracias al T-MEC, sin embargo, ambos países siguen sujetos a restricciones en sectores como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
Mientras que la mayoría de las naciones enfrentarán un 10% de arancel general a partir del próximo sábado 5 de abril, otras sufrirán tasas más altas, calculadas en función de lo que, según el gobierno estadounidense, cada país cobra a los productos de Estados Unidos, que entrarán en vigor el 9 de abril.

Ese listado excluye a México y a Canadá. Según la disposición, los bienes que cumplan con las reglas del tratado, mantendrán acceso libre de aranceles, mientras que aquellos que no se ajusten a los requisitos de origen, entre ellos el acero y el aluminio, sufrirán un impuesto del 25%. Sin embargo, la Casa Blanca dejó en claro que si Donald Trump elimina las sanciones impuestas bajo la Ley de Emergencia Económica (IEEPA) por fentanilo y migración, los aranceles a productos no T-MEC bajarían a 12%.