
La jacaranda (Jacaranda mimosifolia) es un árbol ornamental que, además de su belleza, tiene propiedades medicinales. En el cuidado de la piel, se ha utilizado en la medicina tradicional debido a sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias y cicatrizantes que te pueden ayudar a cuidar tu cara durante la primavera.
México se ha caracterizado por vestirse de color lila durante los primeros días de marzo y se prolonga hasta el verano, por lo que se ha convertido en uno de los símbolos característicos en lugares como el centro del país. Lo anterior ha hecho que sea mucho más sencillo poder recolectar la flor y que, además, puedas aprovecharla para en tu rutina.

Usos de la jacaranda en el cuidado de la piel
- Tratamiento del acné y piel grasa
Sus propiedades antimicrobianas ayudan a reducir la proliferación de bacterias en la piel.
Se usa en infusiones o extractos en tónicos faciales para limpiar impurezas y disminuir el exceso de grasa.
- Cicatrización de heridas y quemaduras leves
Sus compuestos antiinflamatorios pueden acelerar la regeneración de la piel.
Se aplica en forma de cataplasmas o cremas para favorecer la cicatrización.
- Alivio de irritaciones y dermatitis
La jacaranda tiene propiedades calmantes que ayudan a reducir picazón, enrojecimiento y alergias cutáneas.
Se usa en baños de infusión o cremas para pieles sensibles.

- Antienvejecimiento y antioxidante
Rica en flavonoides, ayuda a combatir el estrés oxidativo, retrasando la aparición de arrugas y líneas de expresión.
Se encuentra en productos cosméticos naturales como suplementos, cremas y aceites esenciales.
- Desintoxicación de la piel
Se usa en tónicos y mascarillas para limpiar impurezas y eliminar toxinas.
Su extracto ayuda a mejorar la apariencia de la piel cansada o con signos de contaminación.

Cómo usar la jacaranda en la piel
Infusión para tónicos: Hervir hojas y flores secas en agua, dejar enfriar y aplicar con un algodón en la piel.
Baños con infusión: Agregar la infusión al agua del baño para aliviar irritaciones.
Cremas y ungüentos: Usar productos que contengan extracto de jacaranda para tratar inflamaciones o regenerar la piel.
Así puedes hacer tu propio tónico facial
Aquí tienes una receta casera para hacer un tónico facial de jacaranda, ideal para piel grasa, con acné o irritaciones.
Ingredientes:
- 1 taza de agua
- 1 cucharada de flores secas de jacaranda (o 2 cucharadas de flores frescas)
- 1 cucharadita de jugo de aloe vera (opcional, para mayor hidratación)
- 3 gotas de aceite esencial de lavanda o árbol de té (opcional, para potenciar sus efectos antibacterianos)
Preparación:
- Hierve el agua y agrega las flores de jacaranda.
- Apaga el fuego y deja reposar 10-15 minutos para que se liberen sus propiedades.
- Cuela la infusión y deja enfriar.
- Agrega el jugo de aloe vera y las gotas de aceite esencial, mezcla bien.
- Guarda el líquido en un frasco de vidrio limpio con tapa.

Modo de uso:
- Aplica con un algodón sobre la piel limpia, especialmente en zonas con acné o irritaciones.
- Puedes usarlo mañana y noche como tónico facial.
- Consérvalo en el refrigerador y úsalo dentro de una semana para mantener su frescura.
Tip extra: También puedes rociarlo sobre la piel con un atomizador para un efecto refrescante.