
Un fenómeno astronómico de gran relevancia se avecina para los amantes de la observación celeste en México. Durante la noche de este jueves 13 y la madrugada del viernes 14 de marzo, un eclipse lunar total, conocido popularmente como “Luna de sangre”, será visible en el cielo mexicano. Este evento, que teñirá la luna de un característico tono rojizo, tendrá una duración aproximada de seis horas, con su punto máximo extendiéndose por cerca de una hora.
De acuerdo con información proporcionada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el eclipse comenzará con la fase penumbral alrededor de las 22:00 horas, tiempo del centro de México. En esta etapa inicial, la Luna se oscurecerá ligeramente.
PUBLICIDAD
Posteriormente, a las 23:10 horas, dará inicio la fase parcial, cuando la sombra de la Tierra (umbra) comenzará a cubrir gradualmente el disco lunar. Finalmente, la fase conocida como “Luna roja”, en la que la luna adquiere su característico color rojizo, se manifestará poco antes de las 00:30 horas del viernes.

Aunque el eclipse lunar total de marzo de 2025 será un espectáculo único, no será el último que podrá observarse desde México en los próximos años. Según los datos disponibles, el siguiente eclipse lunar total completamente visible desde el territorio mexicano ocurrirá el 3 de marzo de 2026. Este fenómeno también permitirá apreciar la luna teñida de rojo mientras atraviesa completamente la sombra de la Tierra.
PUBLICIDAD
El evento astronómico de 2026 tendrá las siguientes fases y horarios aproximados para las principales zonas horarias de México:
Este eclipse será visible en todo el territorio mexicano, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Para disfrutar del evento, se recomienda buscar un lugar con cielos despejados y alejado de la contaminación lumínica.

Los eclipses son fenómenos astronómicos que ocurren cuando un cuerpo celeste se interpone entre otros dos, bloqueando parcial o totalmente la luz que uno de ellos emite o refleja. Existen dos tipos principales de eclipses: solares y lunares, cada uno con sus propias características y subcategorías.
PUBLICIDAD

A diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares son completamente seguros para observar sin necesidad de protección especial. Durante un eclipse lunar, la luz que llega a la luna pasa a través de la atmósfera terrestre, lo que filtra los rayos más dañinos y produce el característico tono rojizo de la “Luna de sangre”.
Esto significa que cualquier persona puede disfrutar del espectáculo sin preocuparse por daños a la vista. Sin embargo, para una mejor experiencia, se recomienda buscar un lugar con cielos despejados y alejado de la contaminación lumínica. Además, el uso de telescopios o binoculares puede enriquecer la observación al permitir apreciar detalles adicionales de la superficie lunar.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD





PUBLICIDAD
PUBLICIDAD