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Un informe sobre el mercado ilícito de cigarrillos en México identifica a estructuras criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa están relacionados con el mismo, además de que dichos grupos criminales cuentan con formas diferentes de operar.
El fenómeno de los cigarrillos y su relación con los grupos delictivos es analizado en el informe Cigarros ilegales y crimen organizado con fecha del 29 de enero como parte del Seminario sobre Violencia y Paz del Colegio de México (Colmex), documento coordinado por Sergio Aguayo Quezada.
Dicho estudio exploratorio identifica las diferencias en la forma de operar de los dos grupos criminales mencionados. El comercio no regulado de tabaco representa un desafío a nivel económico, sanitario y de seguridad nacional, detallando que hay dos modelos de negocio.
El CJNG y el modelo enfocado en el territorio nacional
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El también denominado cártel de las cuatro letras es un grupo que funciona a través de un modelo de franquicias -algo reportado por la Agencia para el Control de Drogas (DEA)- con el que genera alianzas con “grupos menores” a través del pago de una cuota.
Lo anterior habría derivado en la aparición del Cártel del Tabaco, el cual operaría en diferentes países.
Este modelo basa su funcionamiento en la producción nacional, según el informe. Los cigarrillos fabricados en el país, bajo este esquema, no cumplen con las normas regulativas para que puedan ser comercializados.
Una tabla contenida en el informe detalla que el CJNG, a diferencia de sus rivales, no controla puntos de entrada fronterizos ni puertos, pero que sí podría generar alianzas con estructuras con presencia en dichas zonas.
Cártel de Sinaloa y el contrabando
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“Hay dos grandes modelos de negocio: el contrabando de cigarrillos extranjeros, sobre todo realizado por el Cartel de Sinaloa; y el mercado de cigarrillos ilegales”, apunta Aguayo Quezada.
A diferencia del CJNG, el Cártel de Sinaloa sí tiene control en puntos de la frontera como Texas, Arizona y California. El documento apunta a que dicho grupo criminal podría inclinarse a la comercialización de cigarrillos de origen extranjero
Son destacados los nexos del grupo criminal con estructuras de origen asiático. De igual manera, el documento retoma datos del Departamento del Tesoro de EEUU en los que señalan negocios de productos cotidianos ligados al Cártel de Sinaloa.
Lo anterior apuntaría a una “doble forma de operación”: por un lado, actividades de lavado de dinero relacionadas con la venta de cigarrillos legales en tiendas comunes, y por otro, una actividad enteramente ilegal.
El reporte contiene más información, como la forma de identificar un cigarrillo falso y los retos que implican la regularización de estos productos.