
Durante una nueva jornada de violencia en Guanajuato, un comando atacó las instalaciones de un centro de rehabilitación (anexo) de la ciudad de León, dejando como saldo a dos personas sin vida y cuatro más heridas.
El ataque se produjo alrededor de las 10:40 de la mañana de este martes, cuyo objetivo fue el anexo Esperanza y Fe, ubicado sobre la calle Potrero de Corpus esquina con Portero de Gallegos, esto en la colonia Desarrollo El Potrero.
Testigos que presenciaron el ataque informaron a medios locales que un grupo de sicarios a bordo de una motocicleta y una camioneta entraron a la fuerza al anexo y dispararon en contra de los internos, segundos después se dieron a la fuga sin que hasta el momento se tengan datos que ayuden a su identificación y localización.
De manera extraoficial se reportó que las víctimas son dos hombres de 25 y 30 años aproximadamente; el primero de ellos de tez morena y complexión delgada, vestía playera verde y pantalón de mezclilla; la segunda víctima tenía características físicas similares pero vestía camisa azul con rayas blancas y un short negro con gris.
Luego de la llegada de elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) se informó que dos de las personas heridas fueron identificadas como José “N” (40 años) y Jonathan “N” (23), ambos trasladados a un hospital de la región por heridas que presentaban en el antebrazo.
De acuerdo con información de la agrupación de Centros de Rehabilitación Unidos del Bajío (CRUB), recogida por el portal Meganoticias, en todo el 2024 se registraron un total de 20 ataques de este tipo en contra de anexos de Guanajuato, lo que dejó un saldo de más de 90 personas asesinadas.
Sin embargo, la mayor masacre de este tipo en Guanajuato ocurrió en julio de 2020, cuando un comando ingresó a un anexo de Irapuato y asesinó a 27 personas en la comunidad de Arandas.
Uno de los sobrevivientes de la masacre relató que los sicarios ingresaron al anexo mixto y llevaron a todos los hombres al segundo piso, mientras a las mujeres las dejaron en la planta baja; amagaron a todos los internos y les preguntaron por un sujeto de nombre Francisco, al no encontrarlo, uno de los atacantes llamó por teléfono y recibió una sola orden: “¡Mátenlos a todos!“, narró la víctima en la audiencia para sentenciar a uno de los sicarios que participaron en la masacre.