Caballo Bereber, la raza que acompañó imperios y tribus del norte de África

Actualmente, este mamífero se adapta a nuevas funciones como el turismo y la equitación, manteniendo su relevancia en la región

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A pesar de la caída
A pesar de la caída en su población, este equino autóctono mantiene su relevancia cultural y genética. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La llegada de los conquistadores árabes al norte de África marcó un punto de inflexión en la historia del Caballo Bereber, una raza autóctona que desde tiempos remotos ha habitado la región del Magreb, extendiéndose por áreas de Marruecos, Argelia y hasta la frontera con Libia.

Considerados una auténtica joya por su resistencia y adaptabilidad, estos cuadrúpedos han sido protagonistas de la vida y la cultura de las tribus magrebíes durante siglos.

Su origen se remonta a épocas tan antiguas que, según el portal Terránea, algunos historiadores y especialistas en equinos sostienen la hipótesis de que desciende de ejemplares salvajes que sobrevivieron a la última glaciación. No obstante, esta teoría carece de pruebas concluyentes y permanece en el terreno de la especulación.

Lo cierto es que, tras el arribo de los ejércitos del Califato, los caballos árabes se cruzaron rápidamente con los bereberes, lo que dio lugar a tres líneas de sangre: los bereber puros, los árabes tradicionales y los mixtos, fruto del cruce entre ambas razas. Esta convivencia de linajes persiste hasta la actualidad.

Características físicas y morfológicas del Caballo Bereber

Existen por lo menos 10 tipos que por sus precios son animales exclusivos. (Créditos: Infobae México)

Anatómicamente, esta raza se distingue por una cabeza que presenta forma convexa, a diferencia de la cóncava de los caballos árabes; la grupa de los bereberes es inclinada, mientras que en los árabes es más rectilínea, y las patas traseras de los primeros superan en longitud a las delanteras. Ambos comparten la particularidad de contar con cinco vértebras lumbares.

En cuanto a su complexión, Terránea describe que el bereber pesa entre 400 y 500 kilogramos, alcanza una altura de 1,45 a 1,60 metros y luce capas de pelo mayoritariamente negras, castañas o alazanas.

El cuerpo del Caballo Bereber es corto y compacto, con crines y cola espesas, orejas cortas y extremidades musculosas, lo que le confiere una apariencia robusta y sólida.

Resistencia y legado del Caballo bereber

Detalles físicos únicos y una
Detalles físicos únicos y una personalidad dócil distinguen a este mamífero.

El desarrollo de este equino está íntimamente ligado al modo de vida de las tribus magrebíes que históricamente poblaron el interior norteafricano. En un entorno marcado por la dureza del terreno, la resistencia y la rusticidad se convirtieron en cualidades esenciales para estos animales, complementadas por la velocidad, el arranque y la agilidad.

La región, caracterizada por frecuentes conflictos, propició que el uso principal del Caballo Bereber fuera el ámbito militar, cuya función predominó hasta 1950.

De acuerdo con Terránea, la caída en la demanda militar tras mediados del siglo XX supuso un duro golpe para la población de caballos bereberes. Sumado a ello, la falta de alternativas de uso en la agricultura o el transporte agravó la situación, llevando a la raza al borde de la extinción. La preocupación por su futuro movilizó a criadores y expertos, que comenzaron a buscar soluciones para preservar este patrimonio animal.

Conservación y vida actual

Desde tiempos ancestrales, esta raza
Desde tiempos ancestrales, esta raza equina ha evolucionado junto a las comunidades magrebíes.

En 1987, un grupo de criadores argelinos fundó la Organización Mundial del Caballo Bereber (Organisation Mondiale du Cheval Barbe) con el objetivo de rescatar al equino de la desaparición.

Desde entonces, la raza ha experimentado una diversificación física según la zona de cría, pues los ejemplares del este tienden a ser más altos y robustos que los del oeste, detalla Terránea. Actualmente, el bereber se emplea principalmente en recorridos turísticos y como caballo de silla, adaptándose a nuevas funciones que aseguran su presencia en la vida contemporánea del Magreb.

Este mamífero destaca por su docilidad y buen carácter, lo que facilita su manejo y reduce la necesidad de cuidados específicos, además, su capacidad para soportar condiciones extremas de calor, frío, sed y hambre lo hace un animal especialmente apto para el entorno magrebí.

Según el portal especializado Caballos y Yeguas, su esperanza de vida oscila entre los 30 y 35 años, aunque algunos ejemplares pueden superar esa cifra gracias a su fortaleza y resistencia.

A pesar de las adversidades, el Caballo Bereber mantiene una vitalidad que transmite la impresión de poder recorrer siempre un tramo más, sin mostrar signos de fatiga.