Residencias universitarias en EEUU adoptan políticas pet friendly en sus dormitorios para dar apoyo emocional a estudiantes

La interacción con animales mejora la concentración y reduce el estrés de los que viven en el campus, contribuyendo así a un mejor desempeño académico de los alumnos

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Sophie Nocera, estudiante de Eckerd
Sophie Nocera, estudiante de Eckerd College, señala cómo la presencia de mascotas en el campus no solo reduce el estrés estudiantil, sino que también fomenta la interacción social y el sentido de comunidad entre alumnos.(X/Eckerd College)

La convivencia con perros, gatos y otros animales forma parte de la experiencia universitaria en Eckerd College, una institución de artes liberales en Florida que permite la presencia de mascotas en los dormitorios.

Los estudiantes que conviven con estas criaturas disfrutan de múltiples beneficios, ya que la compañía de estos animales actúa como un apoyo esencial para disminuir el estrés, la ansiedad y la nostalgia.

La interacción con estas criaturas genera en los alumnos una sensación de bienestar que eleva su estado de ánimo y, por ende, mejora su rendimiento académico. Además, contribuye a crear un ambiente más cálido y acogedor dentro del campus, facilitando la formación de vínculos sociales y fortaleciendo el sentido de comunidad entre sus miembros.

Sophie Nocera, estudiante de último año en Eckerd College, confesó en entrevista con The Associated Press (AP) que probablemente conoce los nombres de las mascotas en el campus mejor que los de sus propios compañeros: “Eso les pasa a muchos estudiantes . Cuando paseo a mi perro, a menudo escucho: ‘¡Dios mío, hola, Zuko!’. Es como si yo no estuviera ahí”.

Políticas sobre la convivencia con mascotas en campus universitarios de Estados Unidos

Instituciones como el MIT limitan
Instituciones como el MIT limitan la presencia de gatos a áreas específicas, mientras que Eckerd College permite mascotas que formen parte del núcleo familiar y no representen riesgos, garantizando un ambiente seguro para todos. (MIT Admissions)

Las universidades establecen políticas específicas para la convivencia de los animales con los estudiantes en sus campus. En el Instituto de Tecnología de Massachusetts (Massachusetts Institute of Technology, por sus siglas en inglés, MIT), por ejemplo, solo se permiten gatos en cantidades limitadas y únicamente en áreas previamente autorizadas.

Por su parte, en Eckerd College, los estudiantes pueden llevar a sus mascotas a vivir en las residencias a partir del segundo semestre, siempre y cuando estas hayan formado parte de su núcleo familiar durante al menos seis meses antes de su llegada y se confirme que no representen un riesgo debido a su veneno o agresividad.

Molly Cheer, estudiante de enfermería,
Molly Cheer, estudiante de enfermería, encuentra consuelo en Louie, su gato, gracias a la política de la universidad que permite mascotas bajo ciertas normas, apoyando el bienestar emocional de los alumnos. (X: Universidad del Norte de Colorado)

En la Universidad del Norte de Colorado, los estudiantes de tres de las más de 12 residencias universitarias del campus pueden alojar perros y gatos. Sin embargo, estos animales deben tener al menos seis meses de edad y no pesar más de 18 kilos (40 libras) y cada estudiante solamente puede registrar a una mascota, según informa para AP, Jediah Cummins, directora de alojamiento de la casa de estudios.

Molly Cheer, estudiante de último año de enfermería, señaló que escogió esta universidad en parte debido a su política respecto a la tenencia de estas criaturas, recalcando que en momentos de estrés académico, encuentra alivio al regresar con Louie, el gato que adoptó durante su primer año. “Siempre que me siento estresada o abrumada, lo levanto y lo abrazo, y él simplemente lo soporta durante el tiempo que lo necesito”.

Por otro lado, Eckerd College ha permitido desde 1973 que los estudiantes convivan con sus animales en los dormitorios. Jack Layden, decano asistente de vida residencial y participación estudiantil, mencionó que la casa de estudios ha albergado cientos de animales, incluidos no solo perros y gatos, sino también conejos, hurones, chinchillas, aves, dragones barbudos, geckos, tortugas, serpientes, ranas, peces e incluso una tarántula.

Ayuda emocional de los caninos para los estudiantes

Zuko, el perro de una
Zuko, el perro de una estudiante, no solo la acompañó en momentos difíciles durante su carrera, sino que también formará parte de su ceremonia de graduación, simbolizando el impacto positivo que las mascotas tienen en la vida universitaria. (X: Facultad de Negocios de la Universidad de Carolina del Norte)

Nocera contó para AP que su canino la ayudó no solo a conocer a otras personas en el campus, sino también a sobrellevar emocionalmente el momento en que enfrentaba la difícil decisión de cambiar de especialidad: “Recuerdo que un día regresé a mi dormitorio y me desplomé en el suelo. Zuko estaba ahí conmigo. Pensé: ‘Pase lo que pase mañana, me despertaré y lo llevaré al parque para perros. Jugaremos a la pelota, sin importar cuál sea mi especialidad’”.

Eva Chatterjee-Sutton, vicerrectora de vida estudiantil en Washington & Jefferson College, en Pensilvania, destacó el efecto positivo que puede tener una mascota en la vida de los estudiantes al mencionar el caso de una joven de primer año que tenía dificultades para relacionarse con sus compañeros hasta que su madre le sugirió adoptar un cachorro, lo que la llevó a involucrarse más en la vida universitaria. “Creo que esto cambió por completo su trayectoria en la universidad y fortaleció su conexión con el resto del campus”, afirmó.

Eckerd y otras universidades comienzan a reconocer la importancia que estos animales tienen en la vida de sus estudiantes, permitiéndoles incluso acompañar a sus duelos al cruzar el escenario durante las ceremonias de graduación: “Tener animales no es para todos, y eso está bien”, comentó Nocera. “Pero para quienes sí les beneficia, la experiencia vale muchísimo la pena. Este año me graduaré, y Zuko formará parte de mi pequeña ceremonia de graduación de mascotas y caminará conmigo”.

Requisitos y consideraciones para residencias universitarias que admiten mascotas

Las universidades que permiten mascotas
Las universidades que permiten mascotas en residencias exigen medidas de seguridad, control del ruido, y cuidado responsable, además de tarifas que varían según el tipo de animal, para garantizar la convivencia armoniosa entre todos los residentes. (Cortesía: Eckerd College)

Las residencias que permiten la presencia de estas criaturas exigen que las universidades atiendan aspectos clave como la seguridad de todos los residentes, la gestión de quejas por ruido, y la manera de evitar que los animales se alteren durante actividades como las pruebas de las alarmas contra incendios. Además, se deben contemplar los costos adicionales que implican la limpieza y el mantenimiento de estos espacios, puntualizó Layden.

En cuanto a los costos, algunas universidades aplican una tarifa específica por mascota que varía según la institución y el tipo de animal, y que generalmente está incluida en los gastos de alojamiento. Por ejemplo, en Stephens College, la cuota anual es de 220 dólares para perros o gatos, 50 dólares para animales que habitan en jaulas o acuarios, y no se cobra ningún costo por peces.

Asimismo, varias casas de estudios requieren que los alumnos cuenten con un seguro de responsabilidad civil y firmen acuerdos con sus compañeros de habitación y las mascotas deben estar sujetas cuando se encuentren en espacios públicos, y la mayoría de las instituciones exigen que los dueños se aseguren de que sus animales estén sanos, vacunados y bien cuidados.