Domingo sufrió años de maltrato en las calles; santuario lo rescata y busca un hogar para siempre

A pesar de las adversidades, Domingo sigue a la espera de una segunda oportunidad para tener una vida feliz y tranquila

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Domingo tiene siete años de
Domingo tiene siete años de edad, lleva cinco meses en un refugio y busca un hogar lleno de cariño y cuidados -(Instagram, @elsantuariode_bananna)

Los perros en situación de calle enfrentan diariamente un sinfín de adversidades que ponen en riesgo su bienestar y supervivencia. La falta de alimento, refugio y atención médica los expone a condiciones extremas, agravadas por el maltrato humano. Muchos de estos animales son víctimas de abuso físico y emocional, lo que deja secuelas profundas en su comportamiento y salud.

A nivel mundial, esta es la realidad de más de 500 millones de canes. Si bien América Latina no tiene una cifra promedio de cuántos de estos animales no tienen hogar, se sabe que México es el país con el número más alarmante de esta región. Hasta 2024, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que de los 28 millones de perros contabilizados, el 70% de ellos están viviendo en las calles. Colombia, Uruguay, Perú y Chile son otras de las demarcaciones con tasas elevadas de perros callejeros.

Un ejemplo de esta cruda realidad es la historia de Domingo, un perro de siete años que fue rescatado en Chile tras haber sufrido maltrato extremo durante su vida en la calle. La organización El santuario de Bananna, que se encargó de su rescate y rehabilitación, relató que este can vivía bajo el control de una persona sin hogar que era cruel con él y lo sometía a abusos constantes, tanto físicos como psicológicos.

La difícil vida que enfrentó Domingo

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Domingo tiene siete años de edad, lleva cinco meses en un refugio y busca un hogar lleno de cariño y cuidados -(Instagram, @elsantuariode_bananna)

El Santuario de Bananna dio a conocer la historia de Domingo a través de su cuenta de Instagram. Ahí, relata que el can fue víctima de diversos actos de crueldad durante varios años. El hombre que lo tenía a su cargo, en estado de alcoholismo, lo golpeaba, le infligía heridas con armas blancas y, en algunas ocasiones, lo obligaba a ingerir bebidas alcohólicas.

Todos los maltratos por los que pasó este perro mestizo de color canela le dejaron secuelas físicas y emocionales. A pesar del sufrimiento, el refugio comenta que Domingo tiene una notable capacidad de recuperación y confianza en los seres humanos. No obstante, su historial de abuso y las atenciones especiales que requiere han dificultado su adopción.

El rescate de Domingo se dio hace cinco meses, en diciembre de 2024. Cuando fue encontrado, este can presentaba heridas visibles y un estado de salud sumamente delicado. Desde entonces, la organización ha asumido la responsabilidad de brindarle atención veterinaria, suministro de medicamentos, baños terapéuticos y un refugio seguro. Actualmente, Domingo reside en un hotel para mascotas, cuyo costo mensual asciende a 300 mil pesos chilenos (aproximadamente seis mil pesos mexicanos).

Además del alojamiento, el mantenimiento de Domingo implica gastos adicionales por las condiciones de salud que presenta, derivadas de los años de maltrato. Para aliviar sus malestares, el santuario debe proporcionarle dos baños especiales por semana, con un costo mensual de 80 mil pesos chilenos (aproximadamente mil 600 pesos mexicanos), y un alimento renal especializado que tiene el mismo precio por cada saco de 10 kilogramos. La organización explica en sus redes sociales que estos costos representan un reto financiero creciente, especialmente debido a la falta de un hogar definitivo para el perro y a que hay otros animales, en una situación de salud similar, que llegan al refugio.

La adopción de perros rescatados
La adopción de perros rescatados no solo cambia la vida del animal, sino que también enriquece la de quienes deciden abrirles las puertas de su hogar.

El santuario agregó que este mes de abril será particularmente difícil de enfrentar, ya que aún debe la mitad de la cuota anterior del hotel, 30 mil pesos chilenos para una pipeta antiparasitaria y dos sacos de alimento renal. Además, es necesario cubrir 83 mil pesos chilenos por exámenes médicos que permitirán descartar la enfermedad de Cushing, una condición que podría estar afectando su salud. Hasta la fecha, la organización recaudó 144 mil pesos; sin embargo, esta cifra resulta insuficiente para cubrir todas las necesidades del can.

Ante esta situación, el Santuario de Bananna ha hecho un llamado a la comunidad en busca de apoyo financiero que permita solventar los gastos de Domingo mientras se continúa con la búsqueda de una familia adoptiva. La organización ha asegurado que el perro será entregado con todos sus tratamientos médicos al día, su alimento especializado y las pipetas necesarias para su cuidado.

Una segunda oportunidad que aún no llega

Domingo tiene siete años de
Domingo tiene siete años de edad, es color canela y espera encontrar un hogar definitivo lleno de mucho amor.

A pesar de las dificultades enfrentadas, Domingo sigue esperando la oportunidad de integrarse a un hogar definitivo. El Santuario de Bananna menciona que el perro representa un ejemplo de fortaleza y amor incondicional, a pesar de los años de sufrimiento que ha padecido. La organización mantiene la esperanza de que, con el apoyo de la comunidad, se logrará encontrar una familia que le brinde el afecto y los cuidados que merece.

Mientras tanto, los rescatistas continúan trabajando incansablemente para garantizar su bienestar, cubriendo sus necesidades médicas y dándole mucho amor. La historia de Domingo invita a reflexionar sobre la importancia de la adopción responsable y el compromiso con los animales que han sido víctimas de maltrato. El refugio subraya que cada aporte, por más pequeño que sea, marca una diferencia significativa en la vida de este can y contribuir a que finalmente encuentre el hogar que tanto necesita.

Este caso pone de manifiesto la necesidad de generar conciencia sobre el maltrato animal y fomentar acciones solidarias que permitan brindar segundas oportunidades a aquellos seres que han sufrido injustamente. La adopción de perros rescatados no solo cambia la vida del animal, sino que también enriquece la de quienes deciden abrirles las puertas de su hogar.