¿Sospechas que tu perro fue envenenado? Estas son cinco cosas que no deberías hacer

Protegerse y buscar ayuda profesional son pasos fundamentales al tratar con una mascota envenenada. Descubre cómo minimizar los riesgos al enfrentar esta peligrosa situación

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Raticidas y herbicidas son productos
Raticidas y herbicidas son productos domésticos que representan riesgos graves para los animales (Freepik)

El envenenamiento en mascotas, especialmente en perros, es un problema grave que puede ocurrir por diversas razones, desde el consumo accidental de sustancias tóxicas hasta la exposición a productos químicos peligrosos.

En muchos casos, las intoxicaciones pueden suceder en espacios públicos, como parques o calles, donde los perros podrían ingerir comida envenenada o sustancias desconocidas, de acuerdo con información de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Sin embargo, no es menos común que el envenenamiento ocurra en el hogar, ya que productos como medicamentos, insecticidas, alimentos tóxicos y hasta plantas comunes pueden representar un riesgo para los animales.

La rapidez con la que actúes puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de tu mascota, por lo que es importante conocer qué hacer y, especialmente, qué no hacer en caso de sospecha de envenenamiento.

No priorizar la seguridad personal

Inducir el vómito a un
Inducir el vómito a un perro intoxicado sin supervisión veterinaria puede ser dañino (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los errores más frecuentes es intentar auxiliar al animal sin tomar precauciones. Sustancias como el fosfuro de zinc, altamente peligrosas, no sólo afectan al animal, sino que también representan un riesgo para las personas que lo manipulan, según detalló Gaceta UNAM, una revista de la universidad.

“Cuando un perro o gato ingiere, por ejemplo, fosfuro de zinc, esta sustancia se mezcla con los jugos gástricos dentro de su estómago y así se produce gas fosfano (o fosfina). De esta manera, al exhalar y eructar el gas fosfano, el animal lo reinhala y entonces empieza a mostrar una signología neurológica e irritación de las vías respiratorias. Y lo mismo puede suceder con las personas que estén cerca de él”, menciona Ylena Márquez, académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM en el artículo de la revista.

Por ello, es esencial utilizar guantes y evitar el contacto directo con el pelaje o las secreciones del animal, ya que estas pueden contener partículas tóxicas. Además, si no se conoce la sustancia ingerida, lo más seguro es alejarse y buscar ayuda profesional de inmediato.

Inducir el vómito sin supervisión veterinaria

Inducir el vómito puede parecer una solución lógica, pero en realidad puede agravar la situación. La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los animales (RSPCA) advierte que esta práctica puede causar más daño, especialmente si el veneno es corrosivo o si el perro no está en condiciones de vomitar de manera segura.

Además, el uso de métodos como agua con sal para provocar el vómito es altamente peligroso y puede poner en riesgo la vida del animal. Sólo un veterinario está capacitado para decidir si inducir el vómito es necesario y seguro.

Suministrar a la mascota con medicamentos humanos

Otro error común es intentar tratar al animal en casa con medicamentos humanos. Según la UNAM, analgésicos y antiinflamatorios de uso humano, aunque comunes en los hogares, pueden ser altamente tóxicos para perros y gatos debido a sus diferencias fisiológicas.

Aunque estos medicamentos no representan un riesgo para las personas que manipulan al animal, su ingesta puede causar graves daños en las mascotas, como insuficiencia renal o crisis neurológicas.

No ignores la contaminación en la piel o el pelaje

Si el veneno ha entrado en contacto con la piel o el pelaje del perro, es crucial actuar rápidamente para evitar que lo ingiera al lamerse. Según detalló la RSPCA, se debe lavar el área afectada con un champú suave y agua tibia, asegurándose de enjuagar bien y secar completamente al animal.

Este paso es especialmente importante en casos de exposición a sustancias como la sal de roca, utilizada para descongelar carreteras en invierno, que puede irritar las patas y el abdomen de los perros.

No permitas que tu perro interactúe con otros animales

Mantener sustancia tóxicas fuera del
Mantener sustancia tóxicas fuera del alcance de las mascotas es clave en la prevención (Imagen Ilustrativa Infobae)

En situaciones de envenenamiento, es esencial mantener al perro afectado alejado de otros animales para evitar la contaminación cruzada.

La RSPCA señaló que esto es particularmente relevante si el veneno está presente en el pelaje o en la saliva del perro. Separar al animal afectado también ayuda a reducir el estrés y facilita su manejo mientras se espera la atención veterinaria.

No actuar con rapidez

El tiempo es un factor crucial en casos de envenenamiento. Según explicó la UNAM, la letalidad de sustancias como el fosfuro de zinc puede ser extremadamente alta si no se actúa con rapidez.

Por ello, es indispensable contactar al médico veterinario tan pronto como se detecten los síntomas y trasladar al animal a la clínica más cercana. Es recomendable cubrirse las manos, colocar al animal en un vehículo con las ventanas abiertas y dirigirse de inmediato al centro veterinario, informando previamente al personal sobre la situación para que puedan prepararse.

Aunque algunos casos de envenenamiento pueden ser letales, los avances en la medicina veterinaria han mejorado las posibilidades de supervivencia, especialmente si se actúa con rapidez. En el caso de los cumarínicos, otro tipo de raticida, existen antídotos que pueden salvar la vida del animal si se administran a tiempo. Por ello, la institución recomendó a los dueños de mascotas identificar la clínica veterinaria más cercana que ofrezca servicio las 24 horas y tener sus números de contacto visibles en casa, como en la puerta del refrigerador.

Finalmente, la académica de la UNAM recordó que las medidas de seguridad que se tomen para proteger a las mascotas también repercuten en la salud y el bienestar de las personas. “Ellas y nosotros conformamos una familia. Lo que a ellas les afecta, a nosotros también nos afecta”.

Ignorar las medidas preventivas en el hogar

La prevención es clave para evitar intoxicaciones. Según informó la UNAM, muchas sustancias tóxicas, como raticidas, herbicidas, fungicidas e insecticidas, suelen almacenarse en lugares accesibles para las mascotas. Incluso productos como el anticongelante para automóviles, que tiene un olor dulce y un color atractivo, pueden ser letales con solo una pequeña cantidad.

La institución recomendó desechar productos peligrosos o mantenerlos en lugares seguros y bajo llave. Además, es importante evitar el uso indiscriminado de estas sustancias en el hogar, ya que incluso el contacto con el pelaje del animal puede ser peligroso para los dueños.

Además, los envenenamientos intencionales en parques y calles son una realidad alarmante. Según la UNAM, muchos casos ocurren porque los animales no están bajo supervisión directa o no llevan correa.

Este simple accesorio puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una mascota, ya que permite controlar lo que el animal ingiere mientras pasea. La supervisión constante es fundamental para evitar que las mascotas entren en contacto con sustancias peligrosas en espacios públicos.