
Una cadena de tormentas severas ha dejado un saldo de al menos 16 muertos en Estados Unidos, luego de varios días de lluvias intensas, tornados y crecidas repentinas que han afectado desde Texas hasta Ohio, según autoridades estatales y el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés). La situación ha generado alertas por inundaciones mayores en múltiples estados del sur y el medio oeste del país, así como interrupciones en la infraestructura y en la actividad comercial de grandes centros logísticos.
El sábado, una nueva ronda de precipitaciones torrenciales se abatió sobre regiones ya saturadas por anteriores lluvias, con pronósticos que advierten que los ríos seguirán creciendo durante varios días. El NWS indicó que decenas de zonas podrían alcanzar niveles de inundación importantes, lo que afectaría edificaciones, vías de transporte, puentes y otros sistemas críticos. Las tormentas también han generado tornados, algunos de ellos responsables de destrucción total en comunidades residenciales.
Desde que comenzaron los eventos climáticos, al menos 16 personas han muerto por causas relacionadas con el tiempo. Solo en Tennessee se han registrado 10 víctimas fatales, mientras que los otros fallecimientos se han producido en Misuri, Kentucky y Arkansas, según informes de las autoridades locales y reportes recogidos por la Associated Press.

Crecidas récord y evacuaciones en múltiples estados tras días de lluvias ininterrumpidas
Las intensas precipitaciones han elevado de forma acelerada el nivel de ríos y arroyos en el centro del país. En Louisville, el río Ohio subió 1,5 metros (5 pies) en apenas 24 horas, informó el alcalde Craig Greenberg, quien advirtió que se anticipa “uno de los 10 eventos de inundación más importantes en la historia de Louisville”. El pronóstico indica que el nivel del agua continuará subiendo en los próximos días, sin un descenso inmediato a la vista.
En el norte de Kentucky, las autoridades ordenaron la evacuación obligatoria de la localidad de Falmouth, con 2.000 habitantes, situada en una curva del río Licking, que amenaza con alcanzar niveles similares a los de la inundación catastrófica ocurrida hace casi 30 años, cuando el caudal alcanzó los 15 metros (50 pies), dejando cinco muertos y mil viviendas destruidas.
El sábado, decenas de alertas por inundaciones repentinas se mantenían activas en Arkansas, Misisipi y Tennessee, donde continuaban las lluvias y vientos intensos. En Hopkinsville, Kentucky, las aguas del río Little River retrocedieron temporalmente, lo que permitió reabrir el centro de la ciudad, pero se esperaba un nuevo episodio de lluvias el resto del fin de semana, según informó el alcalde James R. Knight Jr. a la AP.

Tornados y víctimas mortales agravan el saldo de los fenómenos extremos
Los tornados formados a lo largo de la semana han causado al menos siete muertes. En algunos casos, las tormentas destruyeron vecindarios enteros. Entre las víctimas fatales se cuenta un hombre de 57 años en West Plains, Misuri, que murió el viernes al salir de un vehículo arrastrado por el agua. En Nelson County, Kentucky, el cuerpo de una mujer de 74 años fue encontrado dentro de un vehículo totalmente sumergido. Ese mismo día, un niño de 9 años murió arrastrado por la corriente mientras iba a la escuela.
En Little Rock, Arkansas, un niño de 5 años falleció el sábado en un incidente atribuido al mal tiempo. La policía no proporcionó detalles sobre las circunstancias del caso, aunque confirmó su vinculación con las condiciones meteorológicas. Las víctimas mortales también se suman a los numerosos reportes de daños materiales por tornados, vientos fuertes y granizo, especialmente en Arkansas, donde, según la oficina estatal de manejo de emergencias, al menos 22 condados reportaron afectaciones.
El NWS registró al menos dos tornados observados el viernes en Misuri y Arkansas, uno de los cuales, cerca de Blytheville, elevó escombros a más de 7,6 kilómetros (25.000 pies) de altura, de acuerdo con la meteoróloga Chelly Amin.

Inundaciones paralizan infraestructura de transporte y amenazan la cadena de suministros
La crecida de ríos y las lluvias han causado graves afectaciones a las vías de comunicación. En Kentucky, cientos de carreteras quedaron intransitables debido a las inundaciones, la caída de árboles y deslizamientos de lodo y rocas. En Mammoth Spring, Arkansas, las aguas arrasaron con un puente ferroviario operado por BNSF Railway, provocando el descarrilamiento de varios vagones. Aunque no se reportaron heridos, la compañía indicó que aún no hay una estimación para la reapertura de la línea.
El impacto del clima también alcanzó al comercio interestatal. Según Jonathan Porter, meteorólogo jefe de AccuWeather, la inundación del corredor logístico que conecta los centros de carga de Louisville y Memphis podría generar demoras en los envíos y alterar las cadenas de suministro. Ambas ciudades son nodos clave del transporte de mercancías en el este de Estados Unidos.
Mientras tanto, en Dyersburg, Tennessee, decenas de personas se refugiaron el sábado en un albergue instalado en una escuela pública. Muchas llegaron bajo la lluvia con mantas, almohadas, medicamentos y dispositivos electrónicos. Entre ellos se encontraba George Manns, de 77 años, quien relató que al escuchar la alerta de tornado empacó lo indispensable y abandonó su apartamento: “No dejo mis cosas ahí por si lo destruyen. Tengo que asegurarme de tenerlas conmigo”, dijo a la AP.

Falta de personal en servicios meteorológicos complica las alertas tempranas
La respuesta ante los fenómenos extremos se ve también condicionada por una reducción en la capacidad operativa del Servicio Meteorológico Nacional. Según datos citados por la AP, cerca de la mitad de las oficinas del NWS enfrentan vacantes de personal del 20%, el doble del nivel registrado hace una década. Estas limitaciones dificultan el monitoreo constante y la emisión de alertas oportunas en situaciones de emergencia climática.
El pronóstico meteorológico señala que las lluvias continuarán afectando el sur y el centro del país en los próximos días, con acumulaciones superiores a los 30,5 centímetros (12 pulgadas) en zonas de Kentucky, y más de 20 centímetros (8 pulgadas) en regiones de Arkansas y Misuri, debido a una combinación de temperaturas elevadas, una atmósfera inestable, fuertes corrientes de viento y alta humedad proveniente del Golfo.