
El costo de llenar el carrito del supermercado en Estados Unidos podría incrementarse de forma notable en los próximos meses, tras el anuncio de una nueva ronda de tarifas de importación por parte del presidente Donald Trump, según reportó NPR. Las nuevas medidas, dirigidas a una lista ampliada de productos y países, afectan bienes de consumo común como mariscos, café, frutas, vino, queso, chocolate y frutos secos.
Los aranceles, que son impuestos pagados por las empresas importadoras a bienes provenientes del extranjero, se suman a una ronda anterior centrada en Canadá, México y China. Aunque aún no es posible estimar con precisión cómo se traducirán estos aranceles en los precios al consumidor, los expertos coinciden en que el impacto será significativo en numerosos artículos básicos.
El analista de la industria alimentaria Phil Lempert, también editor de supermarketguru.com, afirmó que “probablemente casi la mitad de los productos en un supermercado —unos 40.000 artículos— se verán afectados por estas tarifas, ya sea en su totalidad o en alguno de sus ingredientes”, de acuerdo con declaraciones recogidas por NPR.

Mariscos, frutas y café: los primeros en mostrar el impacto de los aranceles
Uno de los sectores más vulnerables ante estas nuevas medidas es el de los mariscos, un producto que Estados Unidos importa en gran medida. Según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), hasta el 85% del marisco consumido en el país proviene del extranjero. Entre los principales proveedores se encuentran Chile (10% de tarifa), India (26%), Indonesia (32%) y Vietnam (46%). Estas tasas, sumadas al alto nivel de dependencia del mercado estadounidense respecto a estos países, anticipan un alza directa en los precios de pescados y mariscos.
El café, otro producto de consumo diario, también se verá afectado. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA), cerca del 80% del café tostado importado proviene de América Latina, en especial de Brasil y Colombia, ambos con una tarifa del 10%. Esto incluye tanto granos verdes como café procesado, lo que incidirá en los precios finales de una de las bebidas más consumidas del país.
El grupo de las frutas tropicales tampoco escapa a las nuevas tarifas. Productos como bananas, melones, papayas, piñas y mangos, importados principalmente desde Guatemala, Costa Rica y Perú, tendrán ahora una carga impositiva del 10%. Según NPR, Lempert advirtió que la corta vida útil de estos alimentos agrava el problema: “Vamos a enfrentar problemas importantes con el precio y la disponibilidad”, señaló.

Vinos, cervezas y licores se encarecen con doble impacto: tarifas y materias primas
Las bebidas alcohólicas importadas también están entre las más golpeadas por la nueva política arancelaria. Los vinos provenientes de la Unión Europea, específicamente de Francia, Italia y España, recibirán un impuesto del 20%. También están afectados los productos originarios de Nueva Zelanda y Australia, con tarifas del 10%. En cuanto a la cerveza, las marcas importadas de México —como Modelo y Corona— enfrentan un arancel del 25%, el mismo que se aplicará a las cervezas de Canadá. Las de Países Bajos e Irlanda, como Heineken y Guinness, también verán aumentos debido al arancel del 20% aplicado a los productos de la UE.
Según NPR, Lempert añadió que las cervezas enlatadas se verán afectadas por una segunda vía: los aranceles a las importaciones de aluminio desde países como China. Esto incrementará el costo de producción y empaquetado, lo que derivará en precios más altos para los consumidores.

Lácteos, arroz y carne: aumentos graduales que podrían ser duraderos
Aunque el 90% de la carne de res consumida en Estados Unidos es de origen nacional, las importaciones procedentes de Australia y Nueva Zelanda (ambas con un 10% de tarifa) podrían generar presión adicional sobre un mercado ya tensionado. Según el USDA, el hato ganadero estadounidense es actualmente el más pequeño desde 1951, lo que ha contribuido al aumento del precio de la carne molida.
En el caso del arroz, si bien la mayoría se produce dentro del país, casi un tercio es importado, en su mayoría variedades como jazmín de Tailandia (36%) y basmati de India (26%). El alza de precios en estas variedades específicas, muy populares en la cocina asiática y de Medio Oriente, podría modificar las decisiones de compra en segmentos amplios de consumidores.
El segmento de los lácteos, particularmente los quesos europeos como el Parmigiano-Reggiano, el brie y el Gouda, también enfrentará una tarifa del 20%. Estos productos, procedentes de Italia, Francia, España y Países Bajos, forman parte importante del consumo gourmet y especializado en EEUU.

Cacao, frutos secos y aceite de oliva: tres categorías con aumentos acumulados
El impacto de las tarifas también se sentirá en el precio del chocolate, debido al aumento en el coste del cacao importado. Según el USDA, los principales proveedores de cacao incluyen a Costa de Marfil (21%) y Ecuador (10%). NPR informó que la empresa The Hershey Company, que fabrica productos como Reese’s y Kit Kat, no pudo comentar sobre posibles aumentos debido a su calendario de publicación de resultados financieros. Sin embargo, Lempert subrayó que estos aranceles se suman a un contexto de precios elevados del cacao por causas climáticas y políticas en países africanos.
Los frutos secos también estarán entre los productos con mayor incremento en el corto plazo. Los datos del Banco Mundial citados por NPR indican que Vietnam (46%), Costa de Marfil (21%), Brasil (10%) y Tailandia (36%) son fuentes claves de anacardos, pacanas y nueces de macadamia.

Finalmente, el aceite de oliva, importado principalmente desde la Unión Europea, en particular de España, Italia y Grecia, enfrenta un arancel del 20%. Lempert afirmó en NPR que los precios de este producto “se han disparado” y que “van a subir aún más” como consecuencia de las nuevas medidas.
El profesor de economía agrícola de la Universidad Purdue, Joseph Balagtas, advirtió que los efectos de estas tarifas no se limitan a los bienes directamente afectados. “Este es un cambio tan grande en la política que habrá implicaciones más amplias”, dijo a NPR, señalando que factores como el aumento del precio de fertilizantes importados y la debilidad del dólar estadounidense también contribuirán al aumento de los precios generales de los alimentos.