
La actividad ciclónica en el Atlántico durante la temporada de huracanes de 2025 será superior al promedio histórico, según el pronóstico publicado este jueves por el Tropical Meteorology Project de la Universidad Estatal de Colorado (CSU). De acuerdo con las proyecciones, se espera la formación de 17 tormentas con nombre, nueve huracanes y cuatro ciclones de gran intensidad entre el 1 de junio y el 30 de noviembre.
El pronóstico fue citado por NBC News y CBS News, que también recogieron declaraciones de investigadores responsables del análisis. Las cifras previstas superan las del promedio de referencia 1991-2020, que contempla 14 tormentas con nombre y siete huracanes por temporada. Aunque el número proyectado para 2025 es ligeramente inferior al registrado en 2024, los expertos indican que la actividad continuará por encima de los niveles típicos.
Según el informe, cuatro de los huracanes proyectados podrían alcanzar las categorías 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson. Estos sistemas suelen caracterizarse por vientos sostenidos superiores a los 178 kilómetros por hora, con capacidad de generar daños significativos si tocan tierra. Las proyecciones están sujetas a revisión en función de cambios en las condiciones atmosféricas y oceánicas.
¿Cuál es el pronóstico oficial para la temporada de huracanes 2025?
El pronóstico emitido por CSU anticipa una temporada por encima de lo normal. Según datos reportados por CBS News, los investigadores estiman un nivel de actividad que equivale al 125% del promedio histórico. En comparación, la temporada 2024 fue estimada en 130% por encima del promedio. A pesar de esta leve disminución, el número de tormentas previstas continúa siendo elevado.
Los datos fueron presentados por el equipo del Tropical Meteorology Project, que ha emitido pronósticos desde 1984. La metodología empleada se basa en modelos estadísticos y dinámicos que consideran variables como la temperatura superficial del océano, la presión atmosférica, la cizalladura vertical del viento y los patrones de circulación global.

¿Qué condiciones climáticas explican el aumento de huracanes?
La temperatura del mar en el Atlántico tropical y el mar Caribe es el principal factor que impulsa el pronóstico. De acuerdo con NBC News, los investigadores de CSU explicaron que estas condiciones térmicas se mantienen por encima del promedio, lo que incrementa la energía disponible para la formación de ciclones tropicales.
“El Atlántico cálido favorece una temporada activa porque el agua caliente es el combustible de un huracán”, se indicó en el comunicado oficial del equipo. Además, temperaturas elevadas generan menor presión atmosférica y una atmósfera más inestable, condiciones que favorecen el desarrollo de tormentas.
A esto se suma el estado actual del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), que también fue considerado en el análisis. Según CBS News, actualmente se registran condiciones débiles de La Niña en el Pacífico ecuatorial. Sin embargo, los investigadores anticipan una transición hacia condiciones neutrales en los próximos meses. Esta variabilidad introduce un nivel de incertidumbre adicional en el pronóstico.
¿Qué impacto tuvo la temporada de huracanes de 2024?
Durante la temporada de 2024 se registraron 18 tormentas con nombre y 11 huracanes, cifras superiores a la media. CBS News informó que tres nombres fueron retirados por la Organización Meteorológica Mundial debido al impacto de esos sistemas: Beryl, Helene y Milton. La retirada de un nombre ocurre cuando una tormenta causa víctimas fatales o daños materiales significativos.
El informe de CSU destaca que, si bien las temperaturas del océano han disminuido levemente respecto al año anterior, continúan por encima de los valores históricos. Levi Silvers, uno de los autores del estudio, indicó que esto contribuye a mantener condiciones propicias para ciclones tropicales, aunque en menor medida que en 2024.

¿Qué nombres se asignarán a los huracanes de 2025?
De acuerdo con NBC News, la Organización Meteorológica Mundial ha establecido la lista de nombres que se asignarán a las tormentas tropicales durante la temporada 2025. Las tormentas reciben nombre cuando alcanzan vientos sostenidos de al menos 63 kilómetros por hora. Si posteriormente alcanzan los 119 kilómetros por hora, se clasifican como huracanes.
Los 21 nombres asignados para 2025 son:
- Andrea
- Barry
- Chantal
- Dexter
- Erin
- Fernand
- Gabrielle
- Humberto
- Imelda
- Jerry
- Karen
- Lorenzo
- Melissa
- Néstor
- Olga
- Pablo
- Rebekah
- Sebastien
- Tanya
- Van
- Wendy
Las letras Q, U, X, Y y Z no se utilizan por la escasa disponibilidad de nombres comunes que empiecen con esas letras. Si se superan las 21 tormentas previstas en esta lista, se utilizará una lista complementaria predefinida con otros 21 nombres.

¿Qué papel juega la NOAA en los pronósticos de huracanes?
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) publicará su pronóstico oficial en mayo, antes del inicio de la temporada. La agencia federal también utiliza modelos climáticos y observaciones satelitales para sus proyecciones. Históricamente, los pronósticos de NOAA y CSU tienden a coincidir en líneas generales, aunque emplean métodos distintos.
CBS News señaló que los investigadores de CSU dependen en gran medida de los datos recopilados por NOAA. Levi Silvers advirtió que los recortes presupuestarios y de personal en la agencia podrían afectar la capacidad de observación y, por consiguiente, la calidad de los pronósticos. “Sería prácticamente imposible obtener un buen pronóstico sin la red de observación de la NOAA”, afirmó.
¿Cuándo comienza y termina la temporada de huracanes en el Atlántico?
La temporada de huracanes del Atlántico inicia el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre, de acuerdo con los registros históricos analizados por NOAA. Durante este período se concentran la mayoría de los ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico Norte, el mar Caribe y el Golfo de México. Los meses de mayor actividad suelen ser agosto, septiembre y octubre.
Los pronósticos estacionales como el elaborado por CSU tienen como objetivo ofrecer a las autoridades y a la población una guía anticipada del riesgo potencial de fenómenos ciclónicos. Sin embargo, los investigadores subrayan que estas proyecciones están sujetas a cambios en función del comportamiento de los sistemas climáticos globales.