
En el marco del 50.º aniversario de Microsoft el 2 de abril, Bill Gates, cofundador de la empresa y una de las figuras más destacadas de la tecnología, ha decidido retroceder en el tiempo y compartir aspectos claves sobre el nacimiento de la compañía que transformó el mundo de las computadoras personales. A través de una nueva entrada en su blog personal, Gates reflexionó sobre el código escrito hace cinco décadas que marcó el inicio de su trayectoria empresarial y que él mismo considera “el más genial” que ha programado. El empresario subió una foto sosteniendo una gruesa pila de papeles que contiene dicho código, además de incluir una opción para descargarlo.
De acuerdo con el recuento de Associated Press (AP), este importante episodio comenzó en 1975, cuando Gates, junto a su amigo Paul Allen, leyó un artículo en la revista Popular Electronics que presentaba el Altair 8800, una innovadora minicomputadora. Este producto, desarrollado por una pequeña empresa llamada Micro Instrumentation and Telemetry Systems (MITS), utilizaba un chip fabricado por la entonces desconocida Intel.
Inspirados por dicha publicación, los jóvenes decidieron contactar al director ejecutivo de MITS, Ed Roberts, y asegurarle que habían creado un software que permitiría a los consumidores interactuar con el hardware. Sin embargo, Gates admitió a través de su blog que no habían desarrollado aún dicho software.
La solución no fue sencilla. Gates y Allen tuvieron que dedicar largas jornadas durante dos meses para adaptar el lenguaje de programación BASIC, creado en el Dartmouth College en 1964, al Altair. Sin un prototipo de por medio, lograron desarrollar el código que, en palabras de Gates, fue “la base del primer sistema operativo de Altair”. Este logro se convirtió en el primer producto de Microsoft (originalmente escrito como “Micro-Soft”). “Fue lo que marcó el comienzo de la informática personal”, señaló Gates en un video publicado junto a su entrada de blog.

El impacto del código y el crecimiento exponencial de Microsoft
El impacto del software desarrollado por Gates y Allen fue el punto de partida para que las computadoras personales se convirtieran en una herramienta cotidiana, allanando el camino para programas como Word, Excel y PowerPoint, así como el mundialmente conocido sistema operativo Windows. En este contexto, Gates subrayó: “La programación informática ha avanzado mucho en los últimos 50 años, pero sigo estando muy orgulloso de cómo resultó”. El software dio pie a la creación de una empresa que hoy tiene un valor de mercado aproximado de USD 2,8 billones.
Pese a este éxito, las memorias compartidas en su blog revelan también un sentimiento nostálgico sobre sus primeras experiencias en el mundo de la tecnología. Tal como lo expresa Gates, el recuerdo del código original está impregnado de emoción y orgullo. “Cincuenta años es mucho tiempo. Es increíble que el sueño se haya hecho realidad”, afirmó, según AP.
Además, el empresario ha utilizado este aniversario para profundizar en sus reflexiones personales, explorando cómo su trayectoria inicial estuvo marcada por desafíos, aprendizajes y una relación profesional complicada con otros pioneros tecnológicos, como el fallecido cofundador de Apple, Steve Jobs.

Más allá de este viaje al pasado, el fundador de Microsoft también destacó hitos recientes en su vida personal y filantrópica. Gates celebró este año el 25º aniversario de la fundación que creó en el año 2000 junto a su exesposa, Melinda French Gates, tras dejar el cargo de directora ejecutiva de Microsoft. En paralelo, publicó en febrero unas memorias donde narra su juventud, marcada por ser un niño incomprendido y con pocos amigos.
Pese a los altibajos personales, ha optado por centrarse en el legado que él y Allen comenzaron hace medio siglo. El ahora filántropo de 69 años asegura que la programación del Altair BASIC no solo transformó el sector tecnológico, sino que también sentó las bases para cumplir su visión de que las computadoras personales se convertirían en una herramienta accesible y clave en la vida cotidiana de millones de personas.
En definitiva, este 50º aniversario marca un momento de celebración para Microsoft y también un recordatorio de la importancia del ingenio, la determinación y la colaboración en el camino hacia la innovación.