
Una madre y sus tres hijos fueron detenidos el 24 de marzo en una granja lechera en Sackets Harbor, al norte del estado de Nueva York, en una operación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que ha generado preocupación entre autoridades estatales y grupos civiles. La familia, cuya identidad no fue revelada, fue posteriormente trasladada a un centro de detención en Texas, a casi 3.000 kilómetros de distancia, según confirmó la organización New York Immigration Coalition, citada por CBS News y Telemundo.
La operación fue parte de un despliegue de agencias federales en distintos puntos del estado para reforzar la aplicación de leyes migratorias, según indicó el Departamento de Seguridad Nacional a WWNY-TV, filial de CBS. Ocho personas fueron detenidas en la granja, aunque la operación, de acuerdo con WPTZ, inicialmente tenía como objetivo ubicar a Marcell Meyer, un hombre de nacionalidad sudafricana acusado de delitos federales relacionados con pornografía infantil.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, cuestionó la decisión de detener a una familia que, según la organización de defensa de inmigrantes, se encontraba participando activamente en el proceso legal de inmigración y asistiendo a sus audiencias judiciales. “No puedo pensar en ninguna justificación de seguridad pública para que los agentes de ICE arranquen a una familia inocente, incluido un niño en tercer grado, de su casa de Sackets Harbor”, afirmó Hochul en un comunicado difundido el martes y recogido por Telemundo.
Destino en Texas y proceso migratorio en curso

La Coalición de Inmigración de Nueva York confirmó que la familia fue trasladada al centro de detención del condado de Karnes, en el estado de Texas. Su director ejecutivo, Murad Awawdeh, declaró que la madre y los niños estaban cumpliendo con las obligaciones del proceso de inmigración, incluyendo la asistencia a las audiencias de inmigración. “Mientras esta familia estaba navegando correctamente el sistema de inmigración, fue tomada por agentes de ICE y enviada a miles de kilómetros de su hogar y comunidad”, expresó Awawdeh en un comunicado citado por CBS News.
Ni ICE ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respondieron a las solicitudes de comentarios de los medios, de acuerdo las fuentes. Tampoco se ha aclarado si hubo una orden específica para detener a la familia, ni cómo se relaciona su caso con el operativo dirigido a capturar a Meyer, el presunto objetivo inicial de la redada.
Según WPTZ, en el momento de la detención de Meyer fueron arrestadas otras siete personas, identificadas como “extranjeros indocumentados”, y llevadas a una estación de la Patrulla Fronteriza para ser procesadas. La conexión entre esas detenciones y la de la familia no ha sido especificada por las autoridades.
Respuesta de las autoridades estatales y locales

La gobernadora Hochul reiteró su disposición a colaborar con el gobierno federal en la deportación de personas que representen un peligro, pero subrayó que este no es el caso. “Esa no es la aplicación de la ley de inmigración prometida al pueblo estadounidense. Es simplemente cruel. Quiero que esta familia regrese al estado de Nueva York”, insistió Hochul.
Desde el ámbito local, la superintendente del Distrito Escolar Central de Sackets Harbor, Jennifer Gaffney, también expresó su rechazo a la medida. En entrevista con WWNY-TV, afirmó que los niños detenidos eran “compañeros de clase, buenos amigos y estudiantes ejemplares”, y que la comunidad escolar se ha visto afectada emocionalmente por su ausencia.
En una carta dirigida a la comunidad escolar, Gaffney explicó que los estudiantes no han tenido contacto con su entorno desde el día de la detención y anunció que el distrito ha puesto a disposición consejeros escolares y personal de apoyo para asistir emocionalmente a otros alumnos. También se alentó a los profesores a tratar el tema con transparencia y a motivar a los estudiantes a escribir cartas de apoyo a la familia.
El Comité Demócrata del condado de Jefferson anunció una manifestación pacífica prevista para el sábado en Sackets Harbor, donde los participantes planean caminar cerca de la residencia de Tom Homan, exdirector interino de ICE, identificado como uno de los principales impulsores de la política migratoria federal actual. Según la publicación del evento en redes sociales, se trata de una acción orientada a la defensa de las familias y la infancia, no a una protesta partidista.