
Las bebidas, gomitas y otras golosinas infusionadas con THC podrían desaparecer de las estanterías de tiendas de conveniencia y gasolineras en Florida si avanza un nuevo proyecto legislativo impulsado desde la Cámara de Representantes. La medida, aprobada por unanimidad por un subcomité de la Cámara esta semana, busca restringir el acceso a productos psicoactivos que hoy se venden legalmente sin necesidad de receta ni control médico. Según CBS News, la propuesta incluye licencias obligatorias, límites de potencia y normas estrictas de empaque para reducir su atractivo entre menores.
La representante Michelle Salzman, presidenta del subcomité de Vivienda, Agricultura y Turismo, justificó la iniciativa con el argumento de que su prioridad es la “seguridad pública”. Explicó que los establecimientos sin licencia para vender alcohol, como las gasolineras, son frecuentados por jóvenes después de la escuela. “Sabemos que ahí es donde los niños van”, dijo Salzman, y aunque admitió estar abierta a ajustes en el texto, defendió la prohibición como un punto de partida necesario. TC Palm, edición local de USA Today, informó que la propuesta también establece límites estrictos sobre la cantidad de THC permitida en bebidas: un máximo de 5 mg por cada seis onzas, con envases no mayores a 12 onzas.
Las restricciones propuestas afectan directamente a productos como las bebidas de Delta Beverages LLC, que actualmente ofrece bebidas carbonatadas con hasta 20 mg de THC por lata. “Skip the hangover and vibe rite”, se lee en su página web, una promoción que refleja el lenguaje relajado con el que estos productos suelen comercializarse. El proyecto de ley también contempla que las bebidas solo puedan ser distribuidas por mayoristas de alcohol y vendidas en lugares con licencia para bebidas alcohólicas, de acuerdo con TC Palm.
Restricciones al empaque, la publicidad y la ubicación

El proyecto SB 438, propuesto en el Senado por la republicana Colleen Burton, y su contraparte en la Cámara, HB 1597, presentada por Dana Trabulsy y Kimberly Daniels, incluye también un conjunto de regulaciones dirigidas al empaque y la promoción. Los productos no podrán contener dibujos animados, animales, juguetes ni otros elementos gráficos dirigidos a menores. Además, se prohíbe el uso de envases que imiten golosinas o snacks existentes, y se exigirá la inclusión del número nacional de asistencia por intoxicación.
Según CBS News, también se limitará la publicidad visible desde espacios públicos como calles o parques, y se prohibirá el uso de términos como “THC”, “medical card” o cualquier referencia que sugiera beneficios médicos sin sustento. Tampoco podrán usarse logos o nombres que den la impresión de vinculación con centros de salud. Todos los productos deberán ser almacenados fuera del alcance del cliente, y los resultados de los análisis de laboratorio deberán conservarse por al menos tres años.
Preocupación por menores y advertencias sanitarias

La FDA ha advertido que los productos con delta-8 THC “no han sido evaluados ni aprobados para uso seguro en ningún contexto” y deben mantenerse alejados de niños y mascotas. Estas advertencias respaldan la preocupación central de los legisladores, que consideran que los empaques actuales hacen estos productos atractivos para un público no autorizado. Además, la ley prohíbe la presencia de estos productos en ferias, festivales o cualquier evento que no cumpla con la normativa.
La ley también impediría que los productos se vendan a menos de 500 pies de escuelas, guarderías, estaciones de servicio u otros establecimientos con licencia de venta de cáñamo. Cualquier incumplimiento podría resultar en sanciones y en la retirada obligatoria de productos, por lo que se exigirán planes de contingencia para posibles retiros de producto.
Además de las restricciones de venta y empaque, el nuevo paquete legislativo incluiría impuestos especiales similares a los que se aplican sobre el alcohol y el tabaco. El objetivo, según explicó Salzman en declaraciones recogidas por CBS News, es corregir la desigualdad fiscal que existe actualmente, ya que los productos con THC no están gravados como otras sustancias intoxicantes. Si ambas cámaras aprueban la legislación, las nuevas normas entrarían en vigor el 1 de octubre de 2025. El Senado podría votar su versión esta misma semana, mientras que la Cámara seguirá discutiendo ajustes a la iniciativa en los próximos días.