Un buque cisterna que zarpó desde Texas con bandera de Singapur fue asegurado por autoridades mexicanas en un operativo conjunto contra el tráfico ilícito de hidrocarburos. La embarcación transportaba 10 millones de litros de diésel y quedó bajo custodia en el Golfo de México, según confirmó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México (SSPC). La operación se ejecutó en el municipio de Altamira, Tamaulipas, y fue calificada por el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, como un “golpe al huachicol”, nombre coloquial del tráfico de hidrocarburos.
El buque, identificado como Challenge Procyon, llegó al puerto de Tampico el 19 de marzo tras haber salido tres días antes de Beaumont, Texas. La información fue verificada mediante registros de la Organización Marítima Internacional (IMO) y del sitio especializado MarineTraffic. Aunque la SSPC no confirmó que todo el diésel incautado estuviera a bordo, sí reportó que el buque fue inspeccionado y asegurado como parte del mismo operativo.
Durante la inspección a bordo del Challenge Procyon, las autoridades hallaron armas cortas con cargadores abastecidos, 84 cartuchos de diferentes calibres y documentación no especificada. A pesar del volumen del decomiso y la magnitud del operativo, no se reportaron personas detenidas, ni se ha informado públicamente sobre la propiedad legal del buque. La SSPC indicó que estas acciones forman parte de la Estrategia Nacional de Seguridad en México.
Challenge Procyon: procedencia y características

El Challenge Procyon es un buque cisterna de 181.05 metros de eslora y 32.3 metros de manga, diseñado específicamente para el transporte de productos petrolíferos, según los registros de la IMO. Tiene bandera de Singapur y está clasificado con el número IMO 9527403. Aunque oficialmente transportaba “aditivos para aceites lubricantes”, las autoridades decidieron su aseguramiento tras la llegada al puerto mexicano.
Su procedencia desde Beaumont, Texas, lo convierte en una pieza clave en la ruta de tráfico de hidrocarburos desde Estados Unidos hacia México. El arribo del buque fue el punto de partida para coordinar la intervención en tierra, que permitió descubrir el diésel almacenado en los predios de Altamira. Las inconsistencias entre la carga reportada y el material encontrado provocaron la inmovilización.
El decomiso en México

Simultáneamente, fuerzas federales mexicanas realizaron cateos en dos predios del municipio de Altamira. En uno de ellos, ubicado sobre Camino Antiguo a Medrano, se localizaron los 10 millones de litros de diésel distribuidos en 192 contenedores, además de 23 tractocamiones con remolque, seis sin remolque, tres camionetas tipo pick-up y equipos de cómputo. El otro terreno, en el Libramiento del Ejido Ricardo Flores Magón, contenía cartuchos de arma corta y documentos diversos, según reportaron las autoridades.
Los sitios intervenidos estaban vinculados a una empresa de transporte de carga, aunque las autoridades no han revelado el nombre ni la situación legal de la firma. De acuerdo con el comunicado de la SSPC, estas diligencias fueron ejecutadas por la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), todas ellas dependencias de México.
Las autoridades reiteraron que los procedimientos se realizaron “en apego a la legalidad y con respeto a los derechos humanos”, como parte de una ofensiva nacional contra el robo y tráfico de combustible, conocido como “huachicol”. La operación se enmarca dentro de las acciones del Gabinete de Seguridad federal, y se basa en trabajos de inteligencia e investigación interinstitucional.