
Estados Unidos, Japón y Filipinas llevaron a cabo este viernes ejercicios navales conjuntos cerca del disputado banco de Scarborough, en el mar de China Meridional, como parte de un esfuerzo coordinado para mejorar la preparación ante crisis en una zona de tensiones crecientes. Un buque militar chino siguió las maniobras a distancia, sin llegar a interferir directamente.
Según informó el comandante de la marina filipina Irvin Ian Robles, una fragata china intentó acercarse a las aguas donde operaban los buques y aeronaves de las tres naciones aliadas, pero fue advertida por radio por la fragata filipina BRP Jose Rizal y se mantuvo alejada. “Hubo un momento en que intentaron acercarse más, pero los desafiamos nuevamente”, declaró Robles a los periodistas a bordo del buque filipino.
Los ejercicios navales, denominados Multilateral Maritime Cooperative Activity, fueron abiertos por primera vez a un pequeño grupo de medios con base en Manila, incluidos fotógrafos de la agencia Associated Press. Desde el año pasado, estos entrenamientos conjuntos en alta mar han sido una constante en el marco del fortalecimiento de alianzas en la región.

Durante las maniobras, la BRP Jose Rizal, el destructor estadounidense USS Shoup, y la fragata japonesa JS Noshiro navegaron en formación y se comunicaron por radio. Helicópteros estadounidenses y filipinos sobrevolaron la zona, mientras un grupo de marinos del USS Shoup se trasladó en lancha rápida al buque filipino para mantener conversaciones con sus homólogos.
“Estamos aquí para apoyar a nuestros aliados y respaldar un Indo-Pacífico libre y abierto para todos”, dijo el teniente de la Armada estadounidense Alexander Horvath a la AP.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Filipinas, el general Romeo Brawner Jr., destacó que estos ejercicios permiten mejoras “vitales” en la coordinación, las tácticas y la conciencia marítima compartida. “Cada edición fortalece nuestra capacidad para responder a los desafíos de seguridad marítima y refuerza nuestra habilidad colectiva para proteger nuestros intereses nacionales”, afirmó en un comunicado.

China reclama casi la totalidad del mar de China Meridional. En 2016, un fallo de arbitraje internacional invalidó esos reclamos, pero Beijing rechazó el proceso, desconoció la resolución y continúa desafiándola. Además de China y Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunei y Taiwán también reclaman porciones del área.
En los últimos dos años, las confrontaciones entre guardacostas y fuerzas navales de China y Filipinas se han intensificado de manera significativa.
Frente a este contexto, Estados Unidos, Japón y Filipinas han profundizado su alianza de seguridad, con el objetivo de reforzar su capacidad de disuasión frente al creciente poderío chino en una región clave para el comercio global. Este bloque trilateral tomó forma bajo la administración de Joe Biden.

Durante su visita a Manila el viernes, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, se reunió con su par filipino, Gilberto Teodoro, y con el presidente Ferdinand Marcos Jr. Hegseth subrayó que alianzas como esta deben ser fortalecidas para incrementar la disuasión frente a eventuales actos de agresión china en el mar disputado.
Tras su paso por Filipinas, el funcionario estadounidense tiene previsto viajar a Japón, otro aliado clave de Washington en Asia. “Los tres países están navegando juntos ahora mismo en la región… enviando señales de cooperación”, afirmó Hegseth. “Cuanto más amplia sea nuestra alianza, mejor. Cuanta más cooperación en materia de seguridad, mejor… cuantos más dilemas estratégicos para nuestros adversarios, mejor”.
Por Aaron Favila (AP)