
David Clary, un hombre originario de Charlotte, Carolina del Norte, ha sido identificado como la víctima de un homicidio ocurrido en 1986 en el estado de Georgia. Su identidad permaneció desconocida durante casi cuatro décadas, hasta que una combinación de técnicas de tecnología de ADN forense y trabajo en conjunto entre las autoridades y una empresa especializada permitió resolver el caso. Según un comunicado oficial de la Oficina de Investigación de Georgia (GBI, por sus siglas en inglés), el hallazgo fue posible gracias a una muestra de ADN recuperada de los restos y al posterior análisis genealógico realizado por la empresa Othram.
El 9 de agosto de 1986, un grupo de cazadores encontró un conjunto de restos humanos masculinos en una zona boscosa del condado de Gilmer, en el norte de Georgia, según confirmó la GBI en un comunicado de prensa. La descripción de los restos, incluida en el Sistema Nacional de Personas Desaparecidas y No Identificadas (NamUs, por sus siglas en inglés), indicaba que se trataba de restos parcialmente esqueletizados y dispersos, posiblemente como consecuencia de la actividad de animales en la zona. La autopsia practicada entonces determinó que la causa de muerte fue homicidio. No obstante, pese a diversos intentos, no fue posible identificar a la víctima en aquel momento.
El caso fue ingresado en el sistema NamUs y permaneció inactivo durante años, mientras las autoridades del condado y la GBI agotaban las pistas disponibles. Según indicó la agencia estatal, se investigaron múltiples líneas para identificar al fallecido, todas sin éxito. No fue sino hasta febrero de 2024 cuando se reactivó la investigación con el apoyo de Othram, una empresa especializada en tecnología de ADN forense avanzada que ha colaborado con distintas fuerzas del orden en Estados Unidos.
Análisis genético permitió crear un perfil genealógico a partir de restos degradados
Según explicó Othram en su propio comunicado, la empresa pudo extraer una muestra de ADN utilizable a partir de los restos recuperados en 1986. A través de sus técnicas de laboratorio, desarrolló un perfil genético completo, lo que permitió aplicar herramientas de genealogía forense para trazar posibles coincidencias familiares.
Este tipo de análisis compara el ADN obtenido con bases de datos genealógicas disponibles para generar posibles relaciones biológicas. A partir de esos datos, los investigadores iniciaron una nueva fase del proceso, que consistió en la localización de familiares potenciales, entrevistas, y nuevas pruebas genéticas confirmatorias.
Los investigadores involucrados recorrieron varios puntos del país para contactar a posibles parientes de la víctima. Fue en esa etapa cuando lograron dar con familiares que, tras ser informados de los hallazgos, identificaron los restos como pertenecientes a David Clary. Según relataron a las autoridades, Clary se encontraba en los veinte cuando desapareció y era originario del área de Charlotte, Carolina del Norte.

La familia de David Clary fue notificada oficialmente en febrero de 2025
La identificación formal se produjo en febrero de 2025, según confirmó la Oficina de Investigación de Georgia en su comunicado. En ese momento, la familia de Clary fue informada del resultado del proceso de identificación. De acuerdo con los datos recopilados durante la investigación, Clary solía viajar con frecuencia al estado de Georgia, lo que explicaría su presencia en la región en el momento de su muerte.
Las autoridades no ofrecieron detalles adicionales sobre las circunstancias de su desaparición ni sobre la hipótesis de lo ocurrido en 1986. No obstante, la GBI ha señalado que la investigación sobre su asesinato continúa abierta y activa. Hasta ahora no se ha informado sobre detenidos o sospechosos vinculados al caso.
El uso de genealogía genética forense ha revolucionado la identificación de víctimas en casos sin resolver
El caso de David Clary se suma a una creciente lista de identificaciones logradas mediante el uso de genealogía genética forense, una técnica que ha transformado la manera en que se abordan los casos sin resolver en Estados Unidos. Este tipo de tecnología combina el análisis del ADN con herramientas genealógicas tradicionales para reconstruir árboles familiares y localizar a posibles parientes de individuos no identificados.
En los últimos años, empresas como Othram han desempeñado un papel central en la resolución de homicidios y desapariciones antiguas. Según explicó la compañía en su comunicado, su objetivo es “dar nombre a los desaparecidos y llevar respuestas a las familias”, especialmente en casos como el de Clary, donde los métodos tradicionales de identificación resultaron insuficientes durante décadas.
La colaboración entre instituciones forenses, departamentos de policía y empresas privadas ha permitido reabrir cientos de casos que se encontraban sin resolver. Aunque el proceso puede llevar tiempo y requiere amplios recursos, los resultados han permitido cerrar capítulos abiertos para muchas familias y avanzar en la persecución de responsables de crímenes antiguos.
La Oficina de Investigación de Georgia ha reiterado que la investigación sobre la muerte de David Clary se mantiene en curso, y ha solicitado a cualquier persona con información relevante que se comunique con las autoridades del condado de Gilmer.