
Un nuevo caso legal ha puesto en el centro de la controversia a John-Paul Miller, exlíder de la iglesia Solid Rock Ministries, tras ser acusado de abuso sexual por una mujer que asegura fue víctima de agresiones por parte del pastor en dos momentos distintos de su vida.
Según informó la televisora local News13, la demanda, presentada el martes en el Tribunal de Circuito del Condado de Horry, Carolina del Sur, detalla un patrón de conducta predatoria que habría afectado a menores durante décadas.
La denunciante, identificada como “Jane Doe” para proteger su identidad y evitar el riesgo de “humillación y vergüenza”, sostiene que Miller la agredió sexualmente en 2023, lo que habría reactivado recuerdos reprimidos de un ataque previo ocurrido en 1998, cuando ella tenía 15 años y él 19.
Un pasado marcado por denuncias de abuso

En el incidente más reciente, ocurrido durante un encuentro casual en Myrtle Beach, Miller habría aprovechado un abrazo para tocarla sin su consentimiento, cuando “metió la mano por debajo de sus pantalones, tocando sus genitales sin su consentimiento”, según el documento judicial.
La demanda también detalla el supuesto abuso ocurrido en 1998, cuando la mujer asistía a la escuela dominical en la iglesia dirigida por el padre de Miller.
Según el relato, John-Paul Miller la habría llevado a la fuerza a la oficina de su padre, luego a su camioneta, donde la violó. La mujer, quien entonces era menor de edad, asegura que era virgen en ese momento.
El abogado de la demandante, Randall Hood, declaró a News13 que su clienta “había oído que hubo muchas otras víctimas a lo largo de los años”. Y añadió que tiene la esperanza de que “arrojar luz sobre la situación se evitará que vuelva a suceder”.
En la denuncia, se escribió que los acusados, tanto individualmente como en conjunto, construyeron, mantuvieron y ocultaron “un sistema de conducta sexual inapropiada” que perjudicó a numerosos menores, incluida la mujer identificada como “Jane Doe #1″.
Acusaciones de encubrimiento y años de encubrimiento

La demanda no solo apunta a John-Paul Miller, sino también a su familia y a las instituciones religiosas que lideraron, incluyendo All Nations Cathedral Church, anteriormente conocida como Cathedral Baptist Church of the Grand Strand, y Solid Rock Ministries. Según la denuncia, estas organizaciones habrían creado un entorno que facilitó los abusos al no implementar medidas básicas de protección para menores.
Entre las fallas señaladas, se menciona la ausencia de políticas para prohibir interacciones no supervisadas entre adultos y menores, la falta de verificaciones de antecedentes para el personal y voluntarios, y la inexistencia de protocolos obligatorios para reportar sospechas de abuso.
“A pesar de los riesgos inherentes asociados con los menores en una iglesia, los programas para jóvenes y la tutoría en la iglesia, los demandados no implementaron salvaguardas de sentido común”, se lee en el documento judicial.
Estas medidas incluía prohibir las interacciones individuales sin supervisión entre adultos y menores, exigir verificaciones de antecedentes para todo el personal y voluntarios, así como establecer protocolos de denuncia en caso de sospecha de abuso.
“Con el tiempo, en un esfuerzo por distanciarse aún más de controversias anteriores y mantener la continuidad operativa bajo una nueva identidad, Cathedral cambió de nombre a ‘All Nations Church’ mientras permanecía bajo el mismo control centralizado de RWM y su círculo íntimo”, de acuerdo con lo citado en la demanda.