
Un antiguo almacén de 25.548 metros cuadrados (275.000 pies cuadrados) en el Bronx, Nueva York, ha sido convertido en un refugio exclusivo para hombres migrantes, con capacidad para albergar hasta 2.200 personas. La instalación, ubicada en el 825 de la calle Este 141, comenzó a recibir migrantes el pasado sábado, lo que ha generado una fuerte oposición por parte de los residentes del área.
Según informó Fox News, la decisión de abrir este refugio ha sido recibida con críticas de la comunidad local, que expresa preocupación por el impacto en la seguridad, los recursos y la economía del vecindario. Durante una reunión de la junta comunitaria el mes pasado, varios residentes manifestaron su inconformidad, señalando que no fueron consultados antes de la implementación del proyecto.
Judy Kudlow, una artista que dirige una escuela de arte frente al edificio, expresó su temor por la seguridad de sus estudiantes y su descontento con la medida. “Estoy aterrada por mí, por mis estudiantes. Tendré que irme… Han cometido un error terrible”, declaró Kudlow en declaraciones recogidas por Fox News.

Críticas de líderes locales y propuestas alternativas
La presidenta del condado del Bronx, Vanessa Gibson, se sumó a las críticas y cuestionó la falta de diálogo previo con la comunidad. Gibson consideró que el espacio podría haber sido utilizado de manera diferente, sugiriendo que una instalación de manufactura en el lugar habría generado más de 2.000 empleos para los residentes del Bronx.
El congresista demócrata Ritchie Torres también se pronunció en contra de la medida, afirmando que el Bronx ha sido tratado como “un vertedero” para los migrantes, en contraste con otras partes de la ciudad. Torres insistió en que la administración de Eric Adams debería distribuir la carga de la crisis migratoria de manera más equitativa.
No obstante, la concejal demócrata Diana Ayala, quien representa distritos en el Bronx y Manhattan, defendió la apertura del refugio. Ayala argumentó que Nueva York tiene una obligación legal de proporcionar albergue a los migrantes y destacó que la ciudad no puede simplemente dejarlos en la calle. “Tienen que ponerlos en algún lugar”, afirmó.

Protestas y preocupaciones por el uso de recursos públicos
A pesar de las protestas de los residentes, el refugio comenzó a operar de acuerdo con el plan de la ciudad. Según Fox News, muchos de los migrantes trasladados a esta nueva instalación provienen de un campamento temporal en Randalls Island, en un esfuerzo por reubicar a las personas en instalaciones más permanentes.
El financiamiento del refugio ha sido otro punto de controversia. Tyreek Goodman, representante del Partido Conservador del Bronx, cuestionó la asignación de recursos públicos a los migrantes en lugar de destinarlos a los residentes locales que enfrentan dificultades económicas. “Vivimos en un área con una alta tasa de criminalidad y pobreza. Cada día alguien es desalojado. ¿Cómo pueden no priorizarnos cuando claramente ven las luchas de sus ciudadanos?”, expresó Goodman. Además, propuso que el edificio fuera utilizado para apoyar a poblaciones vulnerables como jóvenes, ancianos, veteranos y personas sin hogar.
Cierre de otros refugios y costos para los contribuyentes
El refugio en el Bronx se inaugura en un momento en que la ciudad está cerrando otras instalaciones destinadas a migrantes. Entre ellas, destaca el Hotel Roosevelt en Manhattan, que ha servido como un centro de acogida desde mayo de 2023. De acuerdo con Fox News, el alcalde Adams anunció que este refugio, que ha recibido a más de 173.000 migrantes, cerrará en los próximos meses para reducir costos.
El Hotel Roosevelt, con aproximadamente 1.000 habitaciones, se convirtió en un punto clave de la crisis migratoria en Nueva York, pues fue la primera parada para muchos migrantes tras cruzar la frontera. Desde 2022, más de 232.000 personas han llegado a la ciudad buscando servicios, lo que ha representado un gasto significativo para los contribuyentes. Actualmente, menos de 45.000 migrantes permanecen bajo el cuidado de la ciudad, una reducción considerable respecto al pico de 69.000 registrado en enero de 2024.

Un proyecto con antecedentes y objetivos sociales
El edificio donde se estableció el nuevo refugio es propiedad de SoBro Local Development Corporation, una organización sin fines de lucro que trabaja en el desarrollo económico y social del Bronx. Según su página web, SoBro gestiona más de 450 unidades de vivienda asequible en el Bronx y Harlem.
A pesar de las críticas, la concejal Ayala insistió en que la ciudad está cumpliendo con su responsabilidad legal de proporcionar refugio a los migrantes. Por su parte, el alcalde Adams justificó las decisiones de su administración como parte de un esfuerzo por ayudar a los solicitantes de asilo a avanzar en sus vidas y, al mismo tiempo, reducir el gasto público. “Gracias a las decisiones políticas acertadas de nuestro equipo, podemos anunciar el cierre de este sitio y ayudar a más solicitantes de asilo a dar los próximos pasos en sus viajes, mientras ahorramos millones de dólares a los contribuyentes”, declaró Adams.

Un debate que refleja tensiones más amplias
La controversia en torno a este refugio en el Bronx pone de manifiesto las dificultades que enfrenta Nueva York para gestionar la crisis migratoria sin afectar a las comunidades locales. Mientras algunos líderes y residentes exigen que los recursos se destinen primero a los neoyorquinos en situación de vulnerabilidad, otros insisten en que la ciudad debe cumplir con su deber humanitario y proporcionar albergue a los recién llegados.
Este debate también refleja una cuestión de equidad en la distribución de los refugios en la ciudad. Mientras que barrios como el Bronx han recibido una gran cantidad de migrantes, otros sectores de la ciudad no han asumido la misma carga. La situación sigue evolucionando en medio de un clima de incertidumbre política y social, con posibles cambios en la política migratoria y el financiamiento en los próximos meses.