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Lejos de las abarrotadas playas del Mediterráneo, que tanto suelen visitar los extranjeros, hay una ciudad al norte de España que se está posicionando como una de las más atractivas para los turistas británicos que buscan disfrutar de la costa española. Su mezcla de belleza natural, gastronómica y calidad de vida la han convertido en un destino emergente que comienza a captar la atención internacional.
En 2023, la revista británica Monocle la incluyó entre las 25 mejores ciudades del mundo con menos de 350.000 habitantes, un reconocimiento que pone a esta ciudad en el foco del turismo europeo.
Una gastronomía con sabor a mar
Estamos hablando de Santander. Y es que, según ha recalcado el Diario As, uno de sus principales atractivos es su oferta culinaria. La ciudad, marcada por su tradición pesquera, ofrece platos icónicos como las almejas a la marinera, la marmita de bonito y las anchoas de Santoña, productos que reflejan su conexión con el mar. Además, la cocina local también incorpora carnes de alta calidad y guisos tradicionales, enriqueciendo la experiencia gastronómica.
Para los amantes de la buena mesa, el Barrio Pesquero es una parada obligatoria. Restaurantes emblemáticos como Casa Lita, El Serbal y La Bombi ofrecen opciones para todos los bolsillos, desde tapas asequibles hasta menús completos que permiten disfrutar de la gastronomía local sin excesos en el presupuesto.
Playas y naturaleza: el encanto de la Costa Verde
Pero Santander no solo destaca por su oferta gastronómica, sino también por sus espectaculares playas y paisajes naturales. La Primera y Segunda Playa del Sardinero son las más conocidas, ideales tanto para el descanso como para la práctica de deportes acuáticos. Quienes prefieren entornos más tranquilos pueden optar por la Playa del Camello o la Playa de los Bikinis, que ofrecen un ambiente relajado y vistas impresionantes.
Más allá del litoral, la ciudad está rodeada de parajes naturales que invitan a la exploración. El Cabo Mayor, con su imponente faro y sus acantilados, es uno de los puntos más fotografiados de la región. Por su parte, el Parque de Las Mataleñas ofrece rutas de senderismo que permiten disfrutar de la naturaleza sin alejarse demasiado del centro urbano.

Cultura e historia en cada rincón
Además de su atractivo natural, Santander cuenta con un interesante legado histórico y cultural. El Museo Marítimo del Cantábrico y el Museo de Prehistoria Arqueológica de Cantabria son dos espacios imprescindibles para conocer mejor la identidad de la ciudad y su relación con el mar y la historia.
El Mercado de la Esperanza es otro punto de interés para los visitantes. No solo es un lugar donde adquirir productos locales de alta calidad, sino también un reflejo de la vida cotidiana de Santander. Pasear por sus pasillos y degustar algunos de sus productos frescos es una experiencia que permite conectar con la cultura gastronómica de la región.
Una ciudad bien conectada y accesible
Llegar a Santander es sencillo gracias a su buena conectividad. El Aeropuerto Seve Ballesteros-Santander, ubicado a pocos kilómetros del centro, facilita la llegada de turistas internacionales, especialmente británicos, que buscan alternativas a los destinos más masificados. Además, su red de carreteras y ferrocarril permite un fácil acceso desde otras ciudades españolas.
En cuanto al alojamiento, la ciudad ofrece opciones para todos los presupuestos. Desde Somo Surfskate Hostel, ideal para viajeros con presupuesto ajustado, hasta el exclusivo Hotel Sol Boutique, Santander cuenta con alternativas que se adaptan a los distintos tipos de turistas.