
El fútbol y el papel de la mujer en el deporte rey no dejan de crecer. Cada vez son más las niñas que se apuntan a un equipo, soñando ser algún día como Alexia Putellas, Aitana Bonmatí u Olga Carmona, entre muchas otras jugadoras que se han convertido en referentes para las nuevas generaciones. El papel de árbitro también cuenta con más mujeres entre sus filas, aunque muchas de ellas soportan la cara amarga del fútbol. Carla García, árbitra e instagramer es la prueba de ello, quien ha contado sus experiencias de cada fin de semana.
En una entrevista con Lover Studios, la árbitra, de 21 años, compartió: “El hecho de ser chica en algunos casos ha hecho que me respeten más". La árbitra explicó que, en ocasiones, los jugadores buscan su nombre en el acta del partido para luego contactarla a través de Instagram. “Tras los partidos he recibido solicitudes en Instagram de jugadores, además de mensajes privados”, comentó.
Entre los mensajes que ha recibido, algunos buscan debatir decisiones arbitrales, mientras que otros intentan entablar conversaciones más personales. “Los mensajes suelen ser cosas como ‘muy bien arbitrado, árbitra’, ‘eso no era tarjeta’ o ‘árbitra, una pregunta... ¿esta jugada?’”, detalló García Alarcón. Estas situaciones, aunque inusuales, reflejan cómo su doble faceta de árbitra e influencer la ha colocado en una posición singular dentro del fútbol.
Durante la entrevista, García Alarcón también abordó cómo su género influye en su experiencia como árbitra. La joven señaló que, en algunos casos, ser mujer le ha permitido ganarse un mayor respeto en el campo. “El hecho de ser chica en algunos casos ha hecho que me respeten más”, afirmó. Sin embargo, también subrayó la importancia de mantener un equilibrio en la defensa de los derechos de las mujeres. “Soy chica y respeto el feminismo, pero tampoco hay que ser extremistas”, añadió.

La árbitra, que dirige partidos de diferentes categorías y edades, reflexionó sobre las actitudes de los jugadores hacia ella. “Yo pito a todas las edades, y no sé qué decirte... si es peor uno de 24 años o uno de 16 años”, comentó, dejando entrever que las dinámicas en el campo pueden variar ampliamente dependiendo del contexto y de los jugadores involucrados.
En otro momento de la entrevista, García Alarcón fue consultada sobre cómo manejaría a un jugador conocido por su carácter en el campo, como Vinicius, del Real Madrid. La árbitra explicó que su enfoque inicial sería dialogar con el jugador para intentar resolver cualquier conflicto. “Primero de todo, intentaría hablar con él. Haciéndome la chula o chillando no vas a conseguir nada”, señaló. Sin embargo, también reconoció que, si el diálogo no funciona, sería necesario adoptar medidas más firmes, como elevar el tono o recurrir a las tarjetas. “Si él no colabora, no se puede hacer nada”, concluyó.
Su cuenta de Instagram
La presencia de García Alarcón en Instagram, donde comparte aspectos de su vida personal y profesional, ha contribuido a su notoriedad en el ámbito del fútbol. Esta visibilidad ha generado tanto apoyo como críticas, además de situaciones curiosas como las mencionadas solicitudes de amistad y mensajes tras los partidos. A pesar de ello, la joven árbitra parece manejar con soltura esta dualidad entre su rol en el campo y su vida en las redes sociales, utilizando ambas plataformas para destacar su pasión por el fútbol y su compromiso con el arbitraje.
La historia de Carla García Alarcón pone de manifiesto los retos y oportunidades que enfrentan las mujeres en el deporte, especialmente en roles tradicionalmente dominados por hombres. Su experiencia no solo refleja las complejidades del arbitraje, sino también cómo las redes sociales pueden influir en la percepción pública de los profesionales del deporte.