Susanna Capdevila, abogada: “Los jueces notan enseguida este error al pedir la custodia compartida”

La experta afirma que algunos padres solicitan este régimen sin haber participado en la crianza para evitar pagar la pensión

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Custodia compartida tras el divorcio.
Custodia compartida tras el divorcio. Freepik

Los hijos suelen convertirse en uno de los asuntos más delicados durante un proceso de divorcio. En este contexto, solicitar la custodia compartida puede convertirse en un error estratégico cuando se plantea únicamente para evitar el pago de la pensión, especialmente en casos de padres que no han estado realmente implicados en la crianza y que, tras la separación, piden asumir esa responsabilidad.

Así lo advierte la abogada Susanna Capdevila, quien señala que los jueces suelen detectar con rapidez cuándo una petición de custodia compartida responde más a una estrategia económica que al interés del menor.

“Hay papás que nunca han hecho de papá”, afirma la letrada en un vídeo difundido en redes sociales. En él explica que algunos progenitores solicitan la custodia compartida con el objetivo principal de evitar el pago de la pensión alimenticia. Según indica, este tipo de planteamientos resultan evidentes para los tribunales cuando no existe un historial previo de participación activa en el cuidado de los hijos.

Como ejemplo, menciona a aquellos padres que, antes del proceso judicial, no se ocupaban de tareas cotidianas como recoger a los niños del colegio, acompañarlos a actividades extraescolares o llevarlos al médico. “De repente piden la custodia compartida. Se te ve el plumero”, comenta Capdevila en el vídeo.

Una pareja divorciándose. Pixabay
Una pareja divorciándose. Pixabay

La jurista recuerda que los tribunales valoran la implicación real de cada progenitor en la vida de los menores a la hora de decidir el régimen de custodia. Cuando la solicitud no está respaldada por una participación previa en la crianza, puede perjudicar la credibilidad del solicitante.

Con este mensaje, Capdevila pretende alertar a los padres sobre la importancia de plantear estas peticiones con responsabilidad y poniendo siempre en primer lugar el bienestar de los hijos.

¿Qué supone la custodia compartida?

Este régimen está contemplado en el artículo 92.8 del Código Civil y permite que ambos progenitores ejerzan conjuntamente la guarda y custodia de los hijos, según señala la abogada Carolina Torremocha en su blog. Su finalidad es que los dos continúen participando de forma activa en la vida de los menores incluso después de la ruptura de la pareja.

A la hora de tomar una decisión, los jueces analizan diferentes aspectos relacionados con la situación familiar. Entre ellos se encuentran la capacidad de los padres para comunicarse y cooperar, la cercanía entre los domicilios, la organización de la vida diaria de los menores y la disponibilidad real de cada progenitor para atender sus necesidades.

Un niño y su padre.
Un niño y su padre. (Freepik)

También se tiene en cuenta la relación previa de los padres con los hijos y el grado de implicación que han tenido en su cuidado antes de la separación. Este elemento suele resultar clave para determinar si el sistema de custodia compartida puede funcionar de forma estable y beneficiosa para los menores.

El objetivo principal de los tribunales es garantizar el bienestar de los hijos y ofrecerles un entorno lo más equilibrado posible tras la separación de sus progenitores. Por este motivo, cada caso se analiza de forma individual, valorando las circunstancias concretas de la familia antes de establecer el régimen de custodia más adecuado.