Teorías de la conspiración y dos policías asesinados: pánico en un pequeño pueblo de Australia donde buscan a un hombre armado en el bosque

La Policía australiana ha desplegado todos sus recursos por tercer día consecutivo para dar con un hombre armado que acabó con la vida de dos agentes e hirió a un tercero

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Búsqueda del fugitivo en Porepunkah,
Búsqueda del fugitivo en Porepunkah, Australia. (Simon Dallinger/AAP via Reuters)

Poco se sabía de Porepunkah hasta ahora, un pequeño pueblo de 1.000 habitantes desconocido también para gran parte de los australianos. Pero desde hace tres días la conmoción se ha apoderado de la localidad australiana y se ha propagado por todo el país tras el brutal asesinato de dos oficiales y el grave ataque a un tercero. Los hechos han sido perpetrados supuestamente por Dezi Freeman, un hombre fuertemente armado al que se le atribuyen ideas conspirativas antigubernamentales que, tras abatir a los dos policías, huyó internándose en la espesura del bosque.

Desde ese día, las autoridades han puesto en marcha una auténtica cacería: helicópteros patrullan el aire y vehículos blindados recorren las calles, la población vive con miedo y la policía mantiene un extenso operativo de búsqueda instando a los residentes a no abandonar sus hogares, según ha explicado el responsable de la Policía de Victoria, Anthony Carbines, en unas declaraciones recogidas por EFE: “Las fuerzas policiales están utilizando todos los medios disponibles y cuentan con un fuerte apoyo de los servicios policiales de otros estados, que se están coordinando. Es un esfuerzo conjunto para respaldar al máximo a nuestro servicio policial en este momento”.

Porepunkah
Porepunkah

La tragedia tuvo lugar cuando diez agentes acudieron a aplicar una orden judicial vinculada a una investigación sobre presuntos delitos sexuales, en la vivienda de Freeman, según detalla la BBC. Los agentes, entre los que se encontraba un detective a punto de jubilarse, se encontraron de inmediato bajo las balas de Freeman: Neal Thompson y Vadim De Waart cayeron abatidos en el acto, mientras un tercer agente permanece hospitalizado en estado grave.

Freeman, identificado también legalmente como Desmond Filby, logró huir a pie portando un arsenal entre el que, de acuerdo con medios locales, tendría al menos una pistola casera ilegal y armas arrebatadas a los policías asesinados. Desde entonces, la policía australiana da por hecho que sigue armado y cuenta con capacidades suficientes para sobrevivir durante largo tiempo en el bosque, lo que complica su captura. Las autoridades han pedido a la población evitar cualquier confrontación directa con el sospechoso.

Desmond Filby, también conocido como
Desmond Filby, también conocido como Desmond Freeman, principal sospechoso huido. (Victoria Police/Reuters)

‘Sovereign citizen’ y las sectas autoritarias

El perfil de Freeman no es nuevo para la policía australiana. Según testimonios recogidos por la BBC, el sospechoso podría formar parte del movimiento conocido como sovereign citizen (“ciudadano soberano”), compuesto por individuos que rechazan legalidad y autoridad gubernamental bajo argumentos sin fundamento legal.

Un ciudadano del pueblo le menciona al diario británico que hacía tiempo que existía un grupo de este tipo en la región, y que Freeman era señalado como uno de sus miembros: “Se rumoreaba que vivía dentro de un autobús estacionado en su terreno”.

La BBC recoge además la preocupación de expertos como Joe McIntyre, profesor asociado de Derecho, que advierte sobre la peligrosidad de la dinámica de estas sectas antiautoritarias creciendo al margen de la sociedad: “Una vez que empiezas a desmantelar y elegir qué leyes vas a obedecer… estás empezando a abandonar realmente esas ideas centrales sobre las que se construye una democracia”. En 2023, un documento informativo de la Policía Federal Australiana alertó que, aunque se comportan diferente de otras ramas extremistas, “existe una capacidad subyacente para inspirar violencia”.

(Simon Dallinger/AAP Image via AP)
(Simon Dallinger/AAP Image via AP)

Este incidente remueve los recuerdos de la emboscada policial ocurrida en Queensland en 2022, cuando varios agentes fueron asesinados durante una operación relacionada durante un caso de una desaparición, en un suceso en el que también estaban involucrados miembros de movimientos conspirativos.

La pandemia del covid fue un caldo de cultivo perfecto para alimentar el resentimiento y la desconfianza hacia la autoridad. En ese clima, gurús digitales aprovecharon el auge para lucrar vendiendo manuales que prometían desafiar el sistema legal. Sin embargo, el riesgo de criminalizar solo a estos grupos puede ser contraproducente, tal y como explica el periodista Cam Wilson, autor de un libro sobre conspiraciones, “Me preocupa que la represión contra quienes se adhieren a las pseudoleyes pueda ser contraproducente y afiance aún más sus creencias irracionales”.