Alejandra va a comenzar la universidad con 15 años y esta es la carrera que hará: “No tenía sentido estudiar cosas que ya sabía”

El apoyo familiar y un colegio británico alternativo le han permitido avanzar sin frenos y explorar su multipotencialidad

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Imagen de archivo. Una joven
Imagen de archivo. Una joven escribe en su libreta. (Pixabay)

A los 15 años, cuando la mayoría de adolescentes se preparan para empezar cuarto de la ESO, Alejandra Monera ya está lista para entrar en la universidad. En septiembre iniciará el doble grado en Psicología y Criminología tras haber superado los A Levels británicos, pruebas internacionales equivalentes al Bachillerato.

Su historia, recogida por la revista Magas, es el resultado de una conjunción poco común: altas capacidades, un entorno familiar que respetó sus ritmos y un sistema alternativo que le permitió avanzar sin límites. “Yo en colegios normales no prestaba atención en clase. Para mí, no tenía sentido estudiar cosas que ya sabía”, explicó la joven en una entrevista con el medio citado.

Un entorno familiar decisivo

El talento de Alejandra encontró desde sus primeros años un respaldo clave en casa. Su madre, Pilar Martínez, es farmacéutica y fundadora de Edulacta, una plataforma de formación online de lactancia materna. Su padre es emprendedor en el ámbito tecnológico. Ambos supieron crear un ambiente que fomentara la curiosidad de Alejandra y evitara las restricciones del modelo académico tradicional.

El estudio se orienta particularmente hacia las colillas procedentes de cigarrillos electrónicos, cuyo contenido de fibra aprovechable resulta superior al de los cigarrillos convencionales, y plantea su utilización como aditivo en la construcción de carreteras

Una educación alternativa

El colegio tradicional no ofrecía a Alejandra un entorno adaptado a su ritmo de aprendizaje. Por ello, Pilar eligió el Montessori British, un centro internacional con enfoque británico dirigido por Mercedes Gil y Azucena Caballero, ambas vinculadas a la innovación educativa. Allí, Alejandra encontró la flexibilidad necesaria para avanzar a su propio paso, con materiales adaptados a su nivel y exámenes ajustados a su madurez.

“Mi madre me lo propuso un día sabiendo que este sistema era mucho más flexible y que iba a poder ir a mi ritmo”, recordó Alejandra en su entrevista a Magas. Gracias a este enfoque pudo completar cinco GCSEs, equivalentes a la ESO, y cursar A Levels, exámenes internacionales correspondientes a Bachillerato, antes de los 16 años. Ese avance le abrió la puerta a la universidad 3 años antes respecto a la media de estudiantes.

Una vida multipotencial

La formación académica de Alejandra convive con un abanico de intereses artísticos y creativos. Participa en teatro, lo que le ha permitido explorar su faceta comunicativa y lúdica. La música, sin embargo, es su verdadera pasión: toca varios instrumentos, ha alcanzado el grado 8 de canto en Rockschool y fue vocalista de Halley76, la banda del Montessori British, con la que llegó a grabar videoclips.

“Siempre me ha interesado mucho cómo funciona la mente humana. Siendo sincera, mi pasión es la música. Sin embargo, creo que es más viable ir por la opción de la Psicología”, contó en la entrevista con Magas.

La socialización también ha tenido un papel fundamental en su vida. La joven reside en Murcia durante el curso porque su colegio británico se encuentra allí, lo que le permite convivir con otros compañeros. Aunque al principio le costó dejar atrás a sus amigos, encontró nuevos lazos en la residencia, lo que le permitió equilibrar su desarrollo académico con actividades sociales y deportivas. “El cambio fue inmediato. Las clases eran muy diferentes a lo que estaba acostumbrada y tenía mucho más tiempo libre para actividades después de clase o ir al gimnasio por la mañana”, relató.

En su día a día no faltan los videojuegos, que Alejandra integra como espacio de ocio, socialización y reto cognitivo, en línea con la diversidad de intereses que caracterizan su perfil multipotencial.

Universidad a los 15

El ingreso en la universidad no fue un objetivo marcado, sino la consecuencia natural de sumar capacidad intelectual, apoyo familiar y un sistema flexible. Ahora, con solo 15 años, comenzará Psicología y Criminología, convencida de que puede abrirse a caminos aún por definir.

“A los adolescentes que sienten que no encajan en el sistema convencional les diría que se plantearan si están dispuestos a pasar todos los días de los tres, cuatro, cinco años o más que les quedan de estudios obligatorios en una estructura que no funciona para ellos”, afirmó en sus declaraciones.

Aunque no tiene planes cerrados, sí sabe que quiere seguir aprendiendo. “Siempre he querido empezar mi propia empresa. Si no, el trabajo de investigación me llama mucho la atención. Sea como sea, quiero seguir formándome. Ya sea sobre temas relacionados a mis estudios o alternativas diferentes, pero creo que soy una persona que necesita estar siempre nutriéndose”.