La conexión humana importa: un estudio del psicólogo Nick Epley explica cómo mejora nuestro bienestar, éxito e incluso supervivencia

Estas son 6 claves para conocer cómo funcionan las relaciones humanas y aprender a disfrutar de ellas

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Conexiones humanas. (VisualesIA)
Conexiones humanas. (VisualesIA)

“Los demás importan” es la frase con la que el psicólogo Christopher Peterson resumió la psicología positiva. Esto fue hace más de 20 años, y aún a día de hoy, sigue siendo una afirmación fundamental para recordar a diario. No solo nuestras relaciones moldean nuestras emociones y autoestima, sino que también juegan un papel esencial en nuestro bienestar físico y mental, e incluso en nuestra supervivencia.

Aunque la investigación científica ha demostrado de forma consistente que las relaciones sociales son clave para una vida plena y saludable, aún hay muchas preguntas por responder: ¿Qué genera ese sentimiento de cercanía con los demás? ¿Por qué algunas conexiones nos resultan más significativas que otras? ¿Cómo podemos enfrentar el temor al rechazo sin dejar de buscar vínculos humanos?

En el caso del psicólogo Nick Epley, actualmente profesor en la Universidad de Oxford, ha dedicado toda su carrera a estudiar cómo se relaciona el ser humano. Y durante todos estos años de investigación, llega a una conclusión clara: sobreestimamos el riesgo que implica interactuar con otras personas. Aunque es cierto que las relaciones pueden traer consigo experiencias dolorosas, los beneficios suelen ser mucho mayores de lo que imaginamos.

El estudio de Nick Epley

Gracias a un extenso análisis de más de 20.000 casos relacionados con el comportamiento social, Epley ha descubierto que solemos equivocarnos al anticipar cómo reaccionarán los demás. Por ejemplo, al iniciar una conversación con un desconocido, la mayoría de las personas cree que será incómodo o que no caerán bien. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de las interacciones son positivas y dejan una impresión mejor de la esperada.

La conexión humana. (VisualesIA)
La conexión humana. (VisualesIA)

Uno de los conceptos centrales en el estudio de Epley es la confianza. Confiar implica asumir que la otra persona se preocupa por nosotros y tiene en cuenta nuestros intereses. Esa creencia es fundamental para que se genere una verdadera conexión. A partir de ahí, Epley identifica seis principios que pueden ayudarnos a mejorar nuestras relaciones:

  1. La gente está dispuesta a interactuar contigo. Muchas veces evitamos iniciar una conversación porque asumimos que seremos rechazados. Pero esta creencia suele ser errónea. Las personas, incluso los desconocidos, tienden a responder de forma mucho más cálida de lo que anticipamos.
  2. La reciprocidad. Una interacción no se trata solo de hablar, sino de escuchar, reaccionar, mostrar interés y estar presente. Pequeñas señales no verbales como asentir, sonreír o mirar a los ojos fortalecen el vínculo en una conversación.
  3. La frecuencia sobre la intensidad. No se trata de tener experiencias extraordinarias todo el tiempo. Las pequeñas interacciones diarias, como un saludo amable o una conversación breve, tienen un impacto acumulativo muy positivo en nuestro estado de ánimo.
  4. La conexión puede entenderse como cercanía. Para medir qué tan conectados nos sentimos con alguien, podemos visualizarlo como una distancia entre dos personas. Esa proximidad, real o percibida, influye en cuánto los incluimos en nuestro concepto de “nosotros”.
  5. Tu personalidad no determina cómo vives tu conexión. Muchas personas introvertidas creen que disfrutarán menos de las interacciones sociales que los extrovertidos, pero cuando finalmente se relacionan, suelen encontrar la experiencia igual de gratificante, o incluso más.
  6. Tus creencias pueden impedirte conectar. El miedo al rechazo o la suposición de que los demás no querrán hablar con nosotros actúan como barreras autoimpuestas. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de las personas están abiertas a socializar, y las emociones negativas, como la vergüenza o el malestar, tienden a desaparecer más rápido de lo que creemos.

Según Epley, lo fundamental es cultivar una actitud de interés genuino hacia los demás y estar realmente atentos durante las interacciones. A veces, el simple acto de mirar a alguien a los ojos y saludar puede ser el primer paso hacia una experiencia significativa.