Un repartidor, condenado a 30 meses de prisión por robar 3.500 productos valorados en 350.000 euros

El trabajador ha sido detenido junto a su cómplice, el cual le acompañaba durante sus repartos

Guardar
Un coche de la Policía
Un coche de la Policía Nacional francesa (Flickr)

En muchos sectores, hay trabajadores que conviven a diario con productos que nunca podrán probar. Comerciales que venden artículos que no pueden permitirse, empleados de marcas de lujo que no reciben ni una muestra, o repartidores que solo transportan mercancía sin siquiera abrir una caja.

Esa frustración, en algunos casos, queda en un simple pensamiento pasajero. En un deseo lejano e imposible a la vez. Pero hay otros que, directamente, cruzan la línea. Como es el caso de este repartidor francés de 35 años.

Eso fue lo que ocurrió en el sur de Francia, donde un empleado de una empresa de transporte, aprovechó su posición para sustraer miles de productos cosméticos valorados en 350.000 euros. El trabajador fue detenido junto a un cómplice y ambos fueron condenados por el tribunal de Niza el 14 de agosto. La investigación destapó más de 65 robos desde marzo de productos de una conocida marca en Saint-Tropez y alrededores de Niza.

Un plan tan simple como efectivo

El caso se descubrió a finales de julio, tras la denuncia presentada por la empresa de transporte afectada. Esto activó una investigación conjunta entre la fiscalía de Niza y la Sección de Investigaciones Criminales de Marsella, que permitió descubrir un modus operandi bastante sencillo a priori.

El repartidor, informado con antelación por su supervisor del contenido de cada ruta, realizaba las entregas con un cómplice dentro de la cabina de su camión. Durante la jornada, parte de la mercancía era escondida discretamente en el vehículo y transferida al coche del cómplice antes de terminar el reparto. Los productos eran revendidos inmediatamente después a través de webs de compra-venta.

El 12 de agosto, al término de una de sus rondas, los dos sospechosos fueron interceptados y detenidos en el departamento de Bouches-du-Rhône. En los registros posteriores, las autoridades incautaron 110 productos cosméticos, tres vehículos, 3.500 euros en efectivo y una pistola de fogueo con 70 cartuchos.

“Solo era un joven con problemas económicos”

Ante el juez, ambos confesaron los hechos. El principal implicado, el repartidor, fue condenado a 30 meses de prisión, 18 de los cuales quedan en suspensión. Lo cual significa que no ingresará en prisión si no reincide durante el tiempo establecido por la ley (18 meses). Su cómplice recibió 24 meses de prisión, con 12 en suspensión.

Denunciaron a una docente por robo en una escuela de Entre Ríos

El repartidor actuó presionado por la situación económica: “Es un joven que tenía bastantes problemas financieros y se dejó tentar por un individuo que le dijo que tenía muchas deudas. Simplemente, cedió a la tentación”, declaró su abogado, Chahrnaz Hechmati, según ha podido saber TF1. Aunque no hubo violencia, el delito fue calificado como "robo en banda organizada", dado el grado de planificación y la reiteración de los hechos.

Un caso que sirve para hacer ver de los riesgos de acceso privilegiado a productos valiosos que tienen ciertos trabajadores y las exhaustivas medidas que deberían tomar los empresarios. Además de evidenciar situaciones algo habituales, en las que algunos trabajadores pueden dejarse llevar por oportunidades que terminan con duras consecuencias penales.