Solo necesitas una cosa para quitar las manchas amarillas del váter, según una experta: “Mirad qué fácil sale”

Un adecuado programa de limpieza disminuye la presencia de malos olores, limita la proliferación de bacterias y amplía la vida útil del sanitario

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Papel y vinagre, el truco
Papel y vinagre, el truco definitivo de una experta en limpieza para esta parte del váter. (Pexels)

En los baños de numerosos hogares, el inodoro suele mostrar, con el paso del tiempo, la aparición de manchas amarillas y líneas de sarro difíciles de eliminar. Este fenómeno responde principalmente a la acumulación progresiva de minerales como el calcio y el magnesio presentes de manera habitual en el agua dura. Estos sedimentos, al contacto frecuente con las superficies internas del váter, se adhieren con facilidad y forman capas resistentes. Junto a esta condición, factores como la oxidación de metales en tuberías y la limpieza insuficiente potencian la formación de estos depósitos.

Las manchas amarillas, además de ser un asunto estético, afectan a la sensación de limpieza de todo el baño. El sarro no solo tiene un origen visual: pueden proliferar gérmenes y microorganismos en las zonas donde se instala, promoviendo olores desagradables y complicando la limpieza rutinaria. La recurrencia de estos depósitos es aún mayor en regiones donde el agua contiene altos niveles de sales minerales, conocidas popularmente como “agua dura”. Esta condición favorece el desprendimiento de partículas que, al secarse, se fijan con fuerza en las zonas húmedas del inodoro, formando las indeseadas líneas de color amarillento o marrón y perjudicando tanto el aspecto como la higiene doméstica.

El método de la lija P600

Frente a ella, Yolanda Herrera, reconocida experta en limpieza del hogar, aconseja en Instagram un método para eliminar tanto el sarro como las manchas amarillas del inodoro: utilizar una lija P600 humedecida. Esta técnica parte del principio de que la abrasividad controlada de la lija permite desprender las incrustaciones minerales sin agredir la porcelana del sanitario.

El procedimiento recomendado consiste en vaciar, en la medida de lo posible, el agua del fondo con ayuda de una escobilla. Una vez preparada la superficie, se emplea un trozo cuadrado de lija P600 —un tipo de lija suave y fácil de encontrar en ferreterías— para frotar directamente las áreas afectadas por el sarro y las manchas. El uso de guantes es imprescindible por motivos de higiene y para un mejor control durante el trabajo. Si se humedece la lija antes de emplearla, mejora no solo el manejo sino la eficacia en el desprendimiento de los residuos. “Mirad qué fácil sale toda esta suciedad sin tener que utilizar ningún producto abrasivo”, comenta la experta. Tras pasar la lija y retirar los restos visibles, se aplica un chorrito de limpiador ordinario sobre el sanitario, se frota con la escobilla habitual y se activa la descarga de la cisterna para enjuagar la superficie. El resultado es un inodoro rejuvenecido, sin necesidad de emplear productos químicos agresivos o procedimientos complejos.

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La clave de este método se halla en la textura de grano de la lija, capaz de alcanzar áreas inaccesibles para esponjas o cepillos comunes y de eliminar incluso los sedimentos más incrustados. Además, la lija adecuada, como la P600, no raya ni daña la porcelana, por lo que puede emplearse de forma segura en limpiezas periódicas, siempre tomando precauciones para no exceder el frotado intenso.

Métodos alternativos caseros

Otros métodos son el vinagre blanco caliente, el uso de bicarbonato de sodio combinado con agua oxigenada, la aplicación de refresco de cola y la mezcla de vinagre con zumo de limón. El vinagre, rico en ácido acético, logra disolver los depósitos minerales tras una exposición breve y frotado con cepillo. El bicarbonato, abrasivo y eficaz en la descomposición de la suciedad, potencia el efecto del vinagre cuando ambos se combinan. Añadir agua oxigenada contribuye a la desinfección y ayuda a retirar la suciedad incrustada. El refresco de cola, recomendado incluso por encargados de limpieza de espacios emblemáticos, utiliza su ácido cítrico para debilitar las manchas amarillentas características.

En todos los casos, el procedimiento exige un tiempo de espera —de entre 10 y 30 minutos— para que los componentes actúen. Posteriormente, se retiran los residuos mediante frotado vigoroso. Aunque estos métodos resultan económicos y aprovechables con productos de cocina, pueden requerir repeticiones y no siempre logran eliminar completamente las marcas resistentes.

En comparación, la técnica de la lija P600 ofrece resultados inmediatos, carece de tiempos de espera y no implica la manipulación de productos químicos.