
Un agente de los Carabinieri en la localidad italiana de Sassari, en la isla de Cerdeña, ha sido condenado a pagar una indemnización de 18.487 euros al Ministerio de Defensa italiano por realizar actividades profesionales no autorizadas fuera de su horario laboral.
Según informó el medio L’Unione Sarda, el militar, de 52 años, era el líder de una banda tributo al grupo Queen llamada Queen in Rock, con la que ofrecía conciertos en diversas localidades de la isla. La Corte de Cuentas italiana ha dictaminado que el agente “no contaba con el permiso necesario” para ejercer esta actividad paralela, lo que ha derivado en la sanción económica.
El brigadier era conocido por su admiración hacia el cantante Freddie Mercury y combinaba su labor diaria como miembro de la policía militar italiana con su faceta nocturna como cantante. Su talento vocal le hizo ganarse los elogios del público. De hecho, en un concierto el pasado agosto de 2022, el artista y policía subió al escenario junto al cantante británico Tony Hadley, exlíder de la banda Spandau Ballet, quien llegó a destacar las habilidades musicales del agente en un mensaje en redes sociales. Sin embargo, esta misma pasión por la música fue la que lo colocó en el centro de una controversia legal.
De acuerdo con la sentencia, presidida por la jueza Donata Cabras, el agente habría obtenido 18.000 ingresos adicionales entre 2013 y 2020 gracias a sus presentaciones musicales, sin haber solicitado autorización a la Arma de Carabinieri, como exige la normativa.
Autorización para desempeñar actividades extra
Las leyes italianas establecen que establece que los funcionarios públicos, incluidos los miembros de las fuerzas armadas, deben obtener autorización previa para desempeñar actividades profesionales externas. La investigación que llevó al fallo fue iniciada por la Guardia di Finanza de Sassari, que en enero de 2021 presentó un informe detallando los resultados de sus indagaciones.
El carabinero acusado no ha emitido declaraciones públicas sobre el caso. No obstante, según relatan fuentes oficiales al diario La Repubblica, el carabinero no se presentó ante el tribunal, sino que optó por enviar un recurso al Presidente de la República en contra de la Legión de Carabineros. En dicho recurso, impugnó “el carácter lucrativo de las compensaciones recibidas por las actuaciones del grupo musical”, defendiendo que se trataba únicamente de “meros reembolsos de gastos”.