
Isabel Peralta ha vuelto a ser noticia tras tener que sentarse ante el juez por un posible delito de odio por sus palabras durante una concentración ilegal de Bastión Central, grupo neonazi que lideraba, ante la embajada de Marruecos. Sus “llamamientos a la ”muerte” contra los “invasores” marroquíes terminaron por llevarla a los juzgados.
Con una vida ligada a la política de extrema derecha y grupos neonazis, Peralta ha estado en diversas polémicas y noticias en los últimos años. Comenzó a dejarse ver en concentraciones y se ganó un nombre en redes sociales. Pero, ¿cómo alcanzó esta posición de liderazgo?
Origen de una radical
Isabel Peralta creció en un hogar donde la política era parte del día a día. Su padre, Juan Manuel Medina, fue concejal de Seseña con el Partido Popular (PP) en el año 2008. Años después, se supo que Medina había pasado por Alianza por la Unidad Nacional, un grupo neofascista de los años 90.
Medina dejó la política y volvió a ejercer la abogacía. Además, ha sido tertuliano de El programa de Ana Rosa, de Telecinco. La relación entre ambos es turbulenta, ya que Peralta reconoció que su padre la echó de casa por acudir al homenaje a José Antonio Primo de Rivera en el Valle de los Caídos.
Por tanto, con una vertiente política aprendida desde pequeña, Isabel Peralta acabó por distanciarse y llevar su propio camino hacia la radicalización. Sus distintas apariciones fueron formando su personaje, caracterizado por los discursos muy extremos y con mensajes de odio o rechazo a diversas culturas.
¿Cómo se dio a conocer?
Peralta perteneció al colectivo neonazi Hogar Social Madrid, y después se unió a una facción más radical llamada Bastión Frontal. Su primera aparición pública, que la convirtió en una de las líderes de los movimientos de extrema derecha, se da en 2021. En un acto de homenaje a los caídos de la División Azul, los voluntarios falangistas de la Segunda Guerra Mundial, dio un discurso que se viralizó en redes sociales.
“El enemigo siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. El judío es el culpable”, llegó a decir en esta concentración. El vídeo acabó provocando su primera imputación por delito de odio, pero también sirvió para ganarse un nombre en el ambiente más extremista.
Fue invitada por un grupo de extrema derecha alemán para conocer el país, pero no pasó de su aeropuerto. Las autoridades alemanas, avisadas por las españolas, revisaron su equipaje y encontraron un ejemplar de Mein Kampf, junto a otros símbolos de ideología nazi, lo que supone un delito en Alemania. Acabó siendo devuelta a España y se prohibió su entrada en el país centroeuropeo.
Desde entonces, se ha dejado ver en todo tipo de manifestaciones extremistas. Desde una manifestación contra la inmigración en la que acusaba a los menas de “traer enfermedades” a España, a las protestas frente a la sede del PSOE en Ferraz. En esta última, se pudo ver a Peralta realizar el saludo fascista desde el techo de un quiosco mientras ondeaba una bandera imperial española.