Una española residente en Estados Unidos confiesa qué es lo que más echa de menos de su vida en Madrid: “El súper más cercano está a 10 minutos en coche”

Mariona Falomi explica en sus redes sociales cómo es su día a día en el extranjero

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Una española en Estados Unidos
Una española en Estados Unidos explica lo que más echa de menos de su país (Montaje Infobae con imágenes de @marionsfalomi/TikTok y Lucy Nicholson/REUTERS)

Pese a que cada vez son más los españoles que se marchan a vivir al extranjero en busca de nuevas oportunidades, es en el lugar de origen donde muchos de ellos confiesan sentirse más cómodos. Las virtudes de irse a vivir a otro país son muchas: ganar independencia, aprender un idioma, aumentar el círculo de amigos o acceder a oportunidades laborales más interesantes por los altos sueldos que suele haber en estos sitios.

Sin embargo, también es más alto el coste de vida y las personas que deciden hacer las maletas y marcharse fuera de España tienen que pasar por un proceso de adaptación que puede llevarles a sufrir choques culturales, especialmente si son muchos los aspectos que difieren entre un país y otro.

Las redes sociales se han convertido en un altavoz para todas esas personas que viven en el extranjero. A través de sus perfiles de Instagram o TikTok cuentan cómo es su día a día, qué cosas aprenden o cuáles echan más de menos del lugar en el que vivían. Mariona Falomi (@marionsfalomi), una joven española, vive en un pueblo de Estados Unidos: “un pueblo de 36.000 habitantes, pero es un pueblo”. Durante un par de años se trasladó a Madrid y, ahora que se encuentra fuera del país, extraña una cuestión en la que observa una diferencia sustancial entre ambos sitios.

“Echo de menos ir andando al super”

En muchos núcleos rurales de España solo hay pequeños comercios y ultramarinos para hacer la compra, a veces un supermercado, pero las distancias suelen ser muy cortas. En las grandes ciudades hay una buena cantidad de ellos, lo que le permite a los ciudadanos poder elegir el que más cerca les pille de casa, generalmente no a más de 10 minutos andando.

Sin embargo, en la localidad estadounidense en la que reside Mariona no es así: “Echo de menos el hecho de poder ir andando al super: el super más cercano a nuestra casa está a diez minutos en coche”. La joven española destaca que esto no ocurre en todo el país, únicamente en los pueblos: “Yo sé que en las ciudades como Nueva York, Chicago o Atlanta como tal esto no pasa”.

Un comprador camina por un
Un comprador camina por un pasillo en un supermercado, en Seattle, Washington, Estados Unidos. (David Ryder/REUTERS)

Aunque la distancia del supermercado a su casa pueda parecer bastante corta si se va en coche, la creadora de contenido destaca en una de las respuestas a un usuario que el trayecto que debería hacer andando es “al lado de las carreteras”, sin aceras por donde poder caminar de forma segura. No solo eso, sino que Mariona no puede acercarse un día cualquiera al supermercado simplemente a coger un par de cosas: “El hecho de que estés haciendo una tarta y tengas que ir al super, coger el coche 10 minutos para buscar el ingrediente, volver y tal...”, destaca la joven, haciendo referencia al tiempo y esfuerzo que eso supone, teniendo en cuenta lo cómodo que sería tener cerca de casa un comercio como los que pueden encontrarse en los pueblos o los barrios de España.

Este es uno de los motivos que Mariona extraña más de Madrid, donde en un par de minutos andando podía llegar a uno de los supermercados cercanos a su casa y coger un par de productos sin ningún problema, ya que la distancia hasta su casa no era demasiado grande. Sin embargo, no es lo único que los españoles echan de menos cuando se marchan a otros países: “Yo el agua del grifo fría y el Mercadona de la esquina o los bares y las terrazas de toda la vida”, destaca un usuario en los comentarios, con lo que la creadora de contenido española está completamente de acuerdo.