Se hace pasar por un empleado del banco y estafa 290.000 euros a un señor mayor: le dijo que iba a guardar sus bienes en un lugar seguro

Las autoridades han denominado este modus operandi como “robos con engaño”, donde los estafadores se hacen pasar por banqueros, policías o servicios técnicos

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Se hace pasar por un empleado del banco y estafa 290.000 euros a un señor mayor. (AP)

Con todas las instrucciones de las autoridades para prevenir los robos electrónicos, las contraseñas y claves cada vez más seguras para acceder a los datos bancarios y las condenas más largas por estafas o fraude, los delincuentes han vuelto a optar por mirar a las víctimas a la cara.

Recientemente, una mujer de 86 años ha sido robada y engañada por un estafador que se ha hecho pasar por un trabajador de banco. El incidente tuvo lugar el miércoles 2 de abril de 2025 en París (Francia), cuando el supuesto banquero logró convencer a la anciana de que le entregara todos sus ahorros, argumentando que podría ser atracada en un futuro.

En total, entre el dinero en efectivo y las joyas, el botín ascendía hasta los 290.000 euros, según ha informado el diario francés Le Parisien. El modus operandi es inquietante. A pesar de que los bancos han mejorado su seguridad, los estafadores ahora recurren al puerta a puerta, para ganarse la confianza de las personas vulnerables, especialmente los de tercera edad.

Así, el estafador llegó al domicilio de la mujer, ubicado en la calle Félix-Faure (distrito 15), alrededor de las 18:30 horas, y con un discurso persuasivo, el hombre dijo que el banco le había enviado para recoger sus pertenencias de valor y guardarlas en una caja fuerte.

La víctima, que confió en la identidad del hombre, le entregó dos bolsas cargadas con 180.000 euros y 100 monedas de oro, valoradas en 1.000 euros cada una. Además, incluyó dos anillos con esmeraldas y diamantes, cuyo valor estimado es de 10.000 euros.

Investigación policial

Fue solo después de que el hombre se marchara con los objetos de valor, cuando la mujer se dio cuenta del engaño y contactó con la policía, quienes acudieron de inmediato. Los investigadores, al darse cuenta de la magnitud del robo, decidieron revisar las cámaras de seguridad de la zona y recoger las declaraciones de los vecinos en busca de testigos.

En este sentido, las autoridades parisinas han denominado este tipo de estafas como “robos con engaño”, y han enviado alertas explicando la forma en la que los delincuentes consiguen ganarse la confianza de las víctimas, especialmente la de los más mayores, quien en su nicho principal.

En este sentido, la policía ha reiterado que los bancos nunca mandan corresponsales a los domicilios para recoger objetos de valor. Asimismo, en caso de que una persona reciba una solicitud sospechosa sobre la identidad, han recomendaron contactar rápidamente con el número de emergencias.

Penas de cárcel y multas

Por otro lado, este caso no es un hecho aislado, ya que los “robos con engaño” son una modalidad delictiva que ha aumentado en los últimos años en París. Los estafadores suelen hacerse pasar por empleos de confianza (banqueros, policías, servicios técnicos) utilizando los pretextos de reparaciones o riesgos de seguridad para acceder a las viviendas.

Las penas que barajan los jueces dependen del tipo del delito y la vulnerabilidad. De este modo, si se considera únicamente como fraude, la pena de prisión podría ascender hasta los 5 años con una multa de 375.000 euros si el “delito se comete de manera simple” (artículo 313-1 Código Penal).

No obstante, si el juez considera que ha habido agravación del delito, como la vulnerabilidad de la víctima, la pena de cárcel podría ascender hasta los 7 años y una multa de 750.000 euros.