
Las motocicletas y ciclomotores, al igual que los coches y otros vehículos de mayor tamaño, también deben someterse a la ITV para poder circular por las vías y carreteras de España. A partir de la primera revisión, que tiene que realizarse cuatro años después de su matriculación, las motos deben superar la inspección técnica cada dos años. Esta periodicidad se mantiene fija durante toda la vida útil del vehículo.
De acuerdo a datos difundidos por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), la comunidad autónoma en la que es más económico llevar a cabo este importante procedimiento para la seguridad, en 2025, es Islas Baleares. Asimismo, dentro de esta región insular, el precio varía según en qué isla se realice la inspección.
En Mallorca, por ejemplo, el trámite tiene un precio de 10,21 euros; mientras que en Menorca el coste se eleva un poco más, hasta los 12,44 euros. Estas tarifas no incluyen el IVA ni la tasa que impone la Dirección General de Tráfico (DGT) por anotación del resultado de la inspección en el Registro General de Vehículos, cuyo valor asciende a 4,18 euros este año. No obstante, estos precios sí tienen en cuenta el importa a abonar en la comunidad autónoma por la gestión del servicio.
El defecto más común
En 2023, último año con datos, las estaciones de ITV examinaron un total de 1.289.378 motocicletas, de acuerdo a la información hecha pública por el Ministerio de Industria y Turismo. De este total, el 84,3% de los vehículos superó la inspección a la primera, una cifra que subió al 93,9% en las segundas inspecciones. No obstante, a pesar de estas estadísticas positivas, un número considerable de motocicletas no logran aprobar la ITV en su primer intento debido a diversos defectos, siendo uno de los más recurrentes el relacionado con el sistema de alumbrado y señalización.
Este tipo de fallos en las motocicletas representan el 32,4% de los rechazos, convirtiéndose en el defecto más frecuente en las inspecciones. La importancia de este hallazgo radica en que un mal funcionamiento de los sistemas de luces o señales pone en riesgo la seguridad del motorista y del resto de usuarios de la vía. Las luces son un elemento esencial para la visibilidad, especialmente en condiciones de baja luminosidad o en situaciones de emergencia. La falta de una adecuada señalización puede generar accidentes evitables, contribuyendo a la siniestralidad en las carreteras.
En cuanto a los defectos menos comunes, los fallos en el sistema de emisiones contaminantes ocupan el segundo lugar, con un 15,4% de los rechazos. El cumplimiento de las normativas medioambientales es esencial no solo para la seguridad vial, sino también para reducir el impacto negativo de los vehículos en el medio ambiente. En tercer lugar, se encuentran los problemas en ejes, ruedas, neumáticos y suspensión, que representan el 12,4% de los defectos detectados. Estos fallos comprometen la estabilidad y el manejo del vehículo, incrementando el riesgo de accidentes debido a un control inadecuado de la moto.