El regreso de la silicosis, la enfermedad incurable de los mineros que deja más de 4.000 muertos en España

Aunque se creía algo del pasado, la silicosis ha crecido exponencialmente en los últimos 30 años

Guardar

Parecía algo del siglo pasado, una enfermedad que poco a poco reducía su incidencia, pero nunca desapareció del todo. La silicosis, patología causada por la inhalación de polvo de sílice cristalina, ha ido en aumento en las últimas décadas y se extiende entre los trabajadores de los nuevos sectores industriales. España es uno de los países donde el resurgimiento se ha dado con más fuerza, especialmente a partir de 2001: desde 1990 hasta 2006, se detectaron 609 casos, pero entre 2007 y 2024 se han dado 5.900 partes de enfermedad, 520 en el último año, según datos del Ministerio de Sanidad.

El incremento de esta afección profesional ha hecho saltar las alarmas en las instituciones sanitarias, pues la silicosis es incurable y, en algunos casos, puede derivar en patologías más graves, como el cáncer de pulmón. La Dirección General de Salud Pública ha elaborado el informe La reemergencia de la silicosis para medir la magnitud del problema e identificar los principales generadores de la enfermedad.

El aumento de la silicosis fue una sorpresa para muchos. Esta patología surge por la inhalación de sílice cristalina respirable, un componente natural de minerales como el cuarzo, la pizarra o el granito. Por eso, la enfermedad se relacionaba especialmente con el trabajo minero tradicional, que fue en decadencia a finales del siglo XX. La reducción del peso de las industrias extractivas dio paso al surgimiento de nuevas industrias y sectores de riesgo, ligados a la fabricación y manipulación de productos minerales, que acumula el 50% de los casos de silicosis de las últimas décadas; la construcción y la metalurgia, entre otros.

Crecen los casos entre trabajadores jóvenes

Imagen de la presentación del
Imagen de la presentación del informe "Reemergencia de la silicosis". (Ministerio de Trabajo)

La silicosis es incurable, según el Ministerio de Sanidad, y su diagnóstico deriva en patologías respiratorias, cardíacas e incluso cáncer de pulmón (46 casos desde 2018). De hecho, más del 95% de los procesos asistenciales comenzados tienen la silicosis como diagnóstico secundario. “En el 40 % de los casos cuando el diagnóstico secundario es de silicosis se combina con artritis reumatoide y el 60 % con otras enfermedades inmunomediadas”, ha señalado Catherine Cavalin, una de las autoras del informe, durante su presentación este jueves.

La reemergencia de la silicosis en el país ha supuesto un cambio en el tipo de pacientes: en el siglo XXI, han crecido los procesos asistenciales por silicosis en pacientes menores de 50 años, reduciendo la edad mediana de los enfermos de los 73 a los 67 años. Además, aunque los hombres siguen siendo los principales afectados (96% de los procesos asistenciales analizados), preocupa el incremento de casos en mujeres, debido a su creciente participación en actividades laborales de riesgo. El aumento de casos se ha traducido también en más muertes: entre 1990 y 2020, España ha registrado 4.418 defunciones por silicosis.

“Es una constatación muy preocupante que en los procesos asistenciales por diagnóstico primario o principal de silicosis cada vez son más jóvenes los afectados”, ha aseverado el profesor Alfredo Menéndez, uno de los autores del informe. En concreto, según ha detallado otra de las autoras Catherine Cavalin más de la mitad de los casos comunicados en la “reemergencia entre 2017 y 2019 se refieren a hombres de entre 30 y 49 años”.

La mayoría de los casos (97,5%) han sido gestionados desde la sanidad pública, con un coste de 3651,40 euros, acumulando un gasto anual estimado de 16,9 millones de euros para el Sistema Nacional de Salud. Pese a que se trata de una enfermedad profesional, las mutuas apenas se hacen cargo de los gastos sanitarios. De hecho, se sabe que existe una significativa subnotificación y financiación insuficiente por parte de las mutuas colaboradoras, lo que traslada prácticamente toda la carga económica al SNS.

Galicia, la comunidad más afectada

El sector de fabricación de productos minerales se concentra en zonas concretas del país, por lo que la distribución geográfica de la silicosis es desigual en el territorio nacional y se ceba especialmente con Galicia. Esta comunidad autónoma registró 1.454 casos entre 1990 y 2019, el 32,9% del total, con la extracción de minerales y fabricación de productos minerales como los sectores más afectados (84,7% de los casos). Le sigue de lejos Castilla y León, que tuvo 617 partes de enfermedad en el mismo periodo. En esta región destaca el papel de la minería de carbón, que ocasionó el 15,4% de los casos.

Andalucía (456) y País Vasco (404) siguen la clasificación. En estas comunidades, sectores como la construcción y la metalurgia cogen especial importancia en la extensión de la silicosis.